
La organización indígena de 48 Cantones de Totonicapán y la Gremial de Transportistas convocaron a dos jornadas de protesta en Guatemala para el 8 y 9 de septiembre de 2026: la primera será una marcha pacífica en la capital sin bloqueos autorizados, y la segunda llevará una caravana de buses hasta el Congreso de la República para reclamar una respuesta al alza del diésel.
La movilización de los transportistas ya fijó su ventana de permanencia frente al Palacio Legislativo: las unidades permanecerán allí hasta las 18:00 o hasta que una autoridad reciba a sus representantes. El sector sostiene que el combustible podría llegar a 50 quetzales por galón en el corto plazo y que en algunos puntos de venta ya supera los 44 quetzales por galón en modalidad de autoservicio.
La protesta del martes fue anunciada por la organización indígena en un comunicado oficial fechado en septiembre de 2026. En ese pronunciamiento, la Junta Directiva y el Concejo de Alcaldes Comunales informaron que la marcha se realizará en ejercicio del derecho a la manifestación libre y pacífica, aunque no detallaron la hora de inicio, el recorrido ni las demandas que presentarán.
En ese mismo texto, las autoridades indígenas rechazaron la versión difundida en redes sociales y en medios no oficiales sobre supuestos cortes de carreteras durante la próxima semana. La dirigencia afirmó que no existe autorización para interrumpir vías públicas ni en el ámbito municipal ni en el departamental.

La marcha indígena fue convocada sin cortes de carreteras autorizados
El comunicado de los 48 Cantones incluyó una advertencia sobre la circulación de rumores. “Cualquier medida que se tome siempre se comparte por los canales oficiales de nuestra organización”, señala el texto.
La organización también pidió a la población y a los medios de comunicación verificar la información únicamente por esas vías institucionales. Según el pronunciamiento, las versiones sobre cierres de rutas buscan generar desinformación y zozobra.
El documento reafirmó, además, el compromiso de la estructura comunal con la defensa de los derechos de las comunidades y con sus formas de organización ancestral. Hasta ahora, esa convocatoria para el martes 8 de septiembre no fue acompañada de un cronograma completo de actividades.
La respuesta directa a la principal duda sobre esa jornada es esta: la marcha indígena sí fue convocada, pero la organización negó de manera expresa haber autorizado bloqueos de carreteras. La distinción quedó asentada en su comunicación oficial.
Los transportistas llegarán al Congreso por dos rutas desde Mixco y Villa Nueva
La protesta del miércoles 9 de septiembre fue notificada a la Gobernación Departamental de Guatemala por las agrupaciones Gretrucex y Gretexpa. El objetivo inmediato de esa jornada es concentrar unidades frente al Congreso de la República para exponer el impacto del aumento de los costos operativos.
Una de las columnas partirá desde el kilómetro 15 de la calzada Roosevelt, cerca del Molino de las Flores, en Mixco. La otra saldrá del bulevar Centra Sur, junto a la Central de Mayoreo, en Villa Nueva.
Ambos grupos de buses avanzarán por la calzada Roosevelt, la calzada Raúl Aguilar Batres y la avenida Bolívar antes de ingresar al Centro Histórico. El punto de llegada será el Palacio Legislativo, donde los transportistas esperan ser atendidos por alguna autoridad.
Un vocero del sector explicó que la convocatoria busca exponer el aumento de los costos de operación, con énfasis en el precio del combustible. También reconoció que el desplazamiento de la caravana podría afectar la circulación vehicular en la capital.
“Les pedimos disculpas si en un momento determinado el día miércoles les causamos algún atraso adicional”, dijo el representante de la gremial sobre las demoras que podría provocar el paso de las unidades. Esa declaración anticipa el efecto más inmediato de la protesta: una presión adicional sobre el tránsito en los accesos y corredores hacia el Centro Histórico.
El alza del diésel concentra el reclamo del sector autobusero
La Gremial de Transportistas plantea que el Congreso avance en una alternativa de compensación para amortiguar el incremento de sus costos. A juicio del sector, esa discusión involucra también al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda y a la Dirección General de Transporte.
La caravana del miércoles fue diseñada como una medida de presión con un reclamo puntual: el encarecimiento del diésel. Hasta el momento, al igual que ocurrió con la convocatoria indígena del día anterior, los organizadores no divulgaron un programa completo de actividades para toda la jornada del 9 de septiembre.



