Las estancias Santa Teresa y Santa María, ubicadas en Corrientes, estuvieron dedicadas durante la mayor parte del siglo XX a la actividad ganadera. Sin embargo, sufrieron un cambio impactante y conforman un parque nacional en la actualidad.

En su momento de mayor producción, durante la década del 70, llegaron a tener más de 11 mil vacas. Sin embargo, ante la disminución de animales, sus propietarios decidieron donar las tierras en 1991 para que fueran conservadas.

Tan solo una década después, en 2001, fue creado el Parque Nacional Mburucuyá, que protege más de 17 mil hectáreas y tiene el objetivo de conservar ambientes y animales autóctonos de los Esteros del Iberá.

En la década del 70, las estancias llegaron a tener más de 11 mil vacas. (Imagen ilustrativa generada con IA)
En la década del 70, las estancias llegaron a tener más de 11 mil vacas. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Cómo eran las estancias que llegaron a tener 11.000 vacas

Las propiedades, que pertenecían a la familia Pedersen, estuvieron dedicadas durante varias décadas a la ganadería. Para esto, las tierras estaban divididas en potreros, en los que se aplicaba un sistema de rotación ganadera y períodos de descanso para no perjudicar el terreno.

Como si fuera poco, se realizaban quemas controladas de los pastizales y se construyeron múltiples estructuras vinculadas con la producción, como corrales, molinos, baños de ganado y tajamares. En la actualidad, algunas forman parte del patrimonio cultural del parque.

Sin embargo, con el paso de los años, la actividad ganadera perdió importancia y la cantidad de animales se redujo considerablemente. A partir de este cambio, los propietarios decidieron destinar las tierras a la conservación de ambientes naturales de la provincia.

Cómo se transformaron en un parque nacional de 17.086 hectáreas

Finalmente, en noviembre de 1991, la familia tomó la decisión de donar Santa Teresa y Santa María para crear un área protegida en las estancias. En 2001, el Congreso resolvió la creación del Parque Nacional Mburucuyá, uno de los más importantes de Corrientes.

Sus 17.086 hectáreas contienen pastizales, palmares de yatay, lagunas, esteros y bosques. Además, allí habitan carpinchos, corzuelas, yacarés, aguará guazú y ciervos de los pantanos, sumado a cientos de especies de aves.

Actualmente, las más de 17 mil hectáreas pertenecen a un Parque Nacional. (Imagen ilustrativa generada con IA)
Actualmente, las más de 17 mil hectáreas pertenecen a un Parque Nacional. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Así, unas tierras que durante décadas estuvieron dedicadas a la cría de miles de vacas pasaron a formar parte del primer parque nacional creado en la provincia de Corrientes.