El yacimiento de Mazon Creek en Illinois albergó un delta fluvial pantanoso durante el período Carbonífero (Allison Sefcovic)

Las estudiantes vinculadas al Museo Field, Payton Kohlberg y Allison Sefcovic, describieron una nueva especie de protoanfibio hallada en el yacimiento de Mazon Creek, en Illinois, a partir de un fósil de hace unos 309 millones de años que había sido clasificado dentro de otra variedad.

El animal fue denominado Jeanerpeton mazonensis en honor a las madres de las investigadoras, ambas llamadas Jean. El estudio fue publicado en la revista Journal of Vertebrate Paleontology y define a este ejemplar como un antepasado temprano de los anfibios actuales.

El delta de Mazon Creek permitió conservar rasgos poco frecuentes

El nombre científico significa “el reptil de Jean del arroyo Mazon”. La identificación aporta información sobre la diversidad de animales que vivieron en esta zona de Illinois durante el período Carbonífero, una etapa previa a la aparición de los dinosaurios.

Las investigadoras Payton Kohlberg y Allison Sefcovic identificaron la especie de protoanfibio Jeanerpeton mazonensis en el Museo Field (Arjan Mann)

Hace más de 300 millones de años, el entorno de Chicago era un delta fluvial pantanoso donde convivían animales terrestres primitivos, insectos de gran tamaño y especies acuáticas. La rápida acumulación de sedimentos sobre restos de flora y fauna generó condiciones favorables para que estos organismos se conservaran como fósiles.

Mazon Creek es considerado uno de los yacimientos fósiles más ricos del Carbonífero porque permite observar tejidos blandos y otros detalles que habitualmente se pierden durante el proceso de fosilización. En el caso de Jeanerpeton, el ejemplar conserva señales de su anatomía externa.

El fósil conserva escamas, costillas y huellas de los ojos

“Lo realmente fascinante de Mazon Creek es que conserva todos estos detalles inusuales, como las almohadillas de los dedos de los pies y los contornos del cuerpo”, afirmó Allison Sefcovic, coautora principal del trabajo.

El estudio publicado en Journal of Vertebrate Paleontology asignó el nombre científico en homenaje a las madres de las autoras (Allison Sefcovic)

Los investigadores identificaron en la piedra algunas escamas de la espalda del individuo y pequeñas costillas ventrales, conocidas como gastralias. Estas estructuras son huesos ubicados en la parte inferior del cuerpo y constituyen un elemento útil para estudiar la anatomía de animales antiguos.

El ejemplar también preserva impresiones de los ojos. La conservación de estos rasgos permitió a los científicos reconocer características vinculadas con los anfibios modernos, como ranas y salamandras, en un organismo que vivió hace aproximadamente 309 millones de años.

Una revisión separó al protoanfibio de un grupo ya conocido

El fósil había sido encontrado años atrás por un coleccionista aficionado, quien posteriormente lo donó al Museo Field. En una primera clasificación, el material fue atribuido a Amphibamus grandiceps, una especie conocida en esa región.

El fósil de 309 millones de años conserva impresiones de ojos, escamas dorsales y pequeñas costillas ventrales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los especímenes que no fueron examinados en profundidad pueden quedar reunidos dentro de lo que los científicos denominan un “taxón de desecho”.

El término se refiere a una categoría que agrupa restos aparentemente relacionados, aunque todavía no existan elementos suficientes para determinar con precisión si pertenecen a un mismo grupo.

“Lo que estamos descubriendo en la colección del Museo Field es un conjunto de elementos que históricamente se agrupaban en este taxón de desechos conocido como Amphibamus grandiceps”, explicó Cam So, coautor del estudio e investigador posdoctoral.

Las investigadoras confirmaron que se trata de un animal distinto

La acumulación rápida de sedimentos en la zona favoreció la preservación de tejidos blandos y contornos corporales (Imagen Ilustrativa Infobae)

So indicó que el análisis reunió pruebas suficientes para establecer que poseía una anatomía diferente de la especie atribuida. “Con esta publicación, sacamos oficialmente a Jeanerpeton de este taxón descartado”, señaló el investigador.

Kohlberg y Sefcovic fueron las coautoras principales del estudio. Ambas integraron la promoción del año anterior del programa de becas Mujeres en la Ciencia, una iniciativa del Museo Field destinada a impulsar carreras científicas y museísticas entre jóvenes.

“Antes de trabajar en el Laboratorio Mann, no sabía mucho de paleontología”, contó Payton Kohlberg. La estudiante sostuvo que la experiencia le dio confianza para enfrentar proyectos nuevos y añadió que este trabajo le enseñó que “es posible superar ese miedo con esfuerzo”.

Nuevas perspectivas se abren para los investigadores que siguen documentando la biodiversidad que habitó alguna vez en la región. El hallazgo compone un mosaico detallado sobre cómo era la vida hace millones de años.