Una investigación publicada por 'Tierra de Nadie' informa que en Ecuador los recien nacidos afectados por el consumo materno de sustancias psicoactivas pasaron de 79 a 145 entre 2021 y 2025. La cifra más alta en cinco años de registro. El problema, señala el medio, está en la ausencia de política pública: no se hace tamizaje toxicológico al nacer, no hay un protocolo estatal y no miden qué pasa después con esos bebés.