El deseo sexual femenino entre mujeres latinoamericanas aparece marcado por una baja frecuencia y una caída constante durante los últimos años, según los resultados expuestos por Manuela Escobar fundadora de Serez y creadora de Serez 360.

Manuela Escobar, magíster en sexología y divulgadora de educación sexual, extrajo esas cifras de un sondeo sobre sexualidad y vida cotidiana en el continente. “9.153 mujeres latinoamericanas respondieron una encuesta sobre su deseo sexual, hábitos, educación y relación de pareja, y los resultados muestran una realidad que necesita tener nuestra atención”, afirmó.

Escobar presentó así los resultados centrales: “el 48 % de estas mujeres dice que siente deseo sexual solo en raras ocasiones”. Luego añadió: “el 50 % afirma que su deseo sexual ha disminuido muchísimo en los últimos años”. El sondeo también abordó hábitos, educación y relación de pareja.

La encuesta retrata una audiencia con una percepción mayoritariamente baja o deteriorada de su deseo sexual, atravesada por estrés, monotonía, falta de educación sexual y escasa inversión cotidiana en el bienestar íntimo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La encuesta retrata una audiencia con una percepción mayoritariamente baja o deteriorada de su deseo sexual, atravesada por estrés, monotonía, falta de educación sexual y escasa inversión cotidiana en el bienestar íntimo.

El hallazgo central no es simplemente que exista “poco deseo”, sino que una parte amplia de las mujeres parece vivir su sexualidad desde la desconexión, la rutina o la falta de herramientas para comprender y gestionar lo que le ocurre.

El estudio revela una audiencia que vive una combinación de deseo bajo o en disminución, altos niveles de estrés, cansancio y falta de tiempo, monotonía sexual en relaciones, especialmente de larga duración, escasa exploración personal e inversión en bienestar íntimo y educación sexual insuficiente, pero gran disposición a aprender.

El dato más relevante no es solo que el deseo haya disminuido. Es que muchas personas parecen interpretar esa disminución como algo que “les sucede”, sin contar con herramientas claras para entenderla o transformarla. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dato más relevante no es solo que el deseo haya disminuido. Es que muchas personas parecen interpretar esa disminución como algo que “les sucede”, sin contar con herramientas claras para entenderla o transformarla.

Por tanto, una respuesta útil a esta necesidad debería abordar el deseo sexual de manera integral: no como una obligación de rendir más o tener más sexo, sino como una experiencia ligada al cuerpo, la salud, el descanso, la autoestima, el vínculo, la comunicación, el placer, la novedad y la libertad de explorar sin juicio.

Factores asociados a la disminución del deseo sexual

“Cuando empezamos a indagar el porqué y qué es lo que está pasando, aparecen diferentes factores como la monotonía sexual, el estrés, la falta de tiempo, los problemas en la pareja y sobre todo, la fatiga y el cansancio del día a día”. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al abordar las posibles causas, Escobar mantuvo el foco en elementos cotidianos y en la dinámica de la relación. “Cuando empezamos a indagar el porqué y qué es lo que está pasando, aparecen diferentes factores como la monotonía sexual, el estrés, la falta de tiempo, los problemas en la pareja y sobre todo, la fatiga y el cansancio del día a día”.

La portavoz vinculó esa baja frecuencia del deseo y su retroceso reciente con factores emocionales, relacionales y de rutina.

La falta de educación sexual y el interés por aprender

“El 71% de estas mujeres afirma haber recibido una educación sexual nula o baja”. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Escobar también vinculó los resultados con carencias formativas. “El 71% de estas mujeres afirma haber recibido una educación sexual nula o baja”, dijo.

Junto a ese dato, la portavoz subrayó la disposición de muchas participantes a incorporar herramientas. “No sé nada sobre esto, pero sí quiero aprender y aplicarlo en mi vida”, citó al resumir la respuesta del 65% de las encuestadas.

Según planteó, esa combinación muestra una falta de información y, al mismo tiempo, interés en convertir ese aprendizaje en recursos útiles para la vida diaria.

Monotonía en la pareja y ausencia de acciones para cultivar el deseo

Escobar sostuvo que “el 77% describe sus relaciones sexuales como monótonas en algún grado y el 89 % reconoce no hacer absolutamente nada en su día a día para elevar el deseo sexual”. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La encuesta también incluyó preguntas sobre la vida sexual en pareja. Escobar sostuvo que “el 77% describe sus relaciones sexuales como monótonas en algún grado y el 89 % reconoce no hacer absolutamente nada en su día a día para elevar el deseo sexual”.

Tras exponer esos porcentajes, la portavoz realizó una reflexión sobre el modo en que se vive y se cuida el deseo. “¿Todavía estamos esperando a que aparezca espontáneamente algo que nunca aprendimos a cultivar?”, planteó.

Los resultados expuestos por Escobar remiten a experiencias extendidas entre las participantes y a preguntas que, según su planteamiento, siguen abiertas sobre la forma de entender, educar y cuidar el deseo sexual.

El bienestar sexual femenino encuentra un nuevo espacio digital con Serez 360

Manuela Escobar es la creadora de Serez 360 una plataforma de bienestar sexual femenino para mujeres hispanohablantes que reúne en un solo lugar contenido basado en evidencia, especialistas y herramientas prácticas.

Manuela Escobar es la creadora de Serez 360 una plataforma de bienestar sexual femenino para mujeres hispanohablantes que reúne en un solo lugar contenido basado en evidencia, especialistas y herramientas prácticas.

Serez 360 es una membresía por suscripción de educación y bienestar sexual femenino dirigida a mujeres hispanohablantes de Latinoamérica y de la comunidad hispana en Estados Unidos, Europa y otros mercados internacionales. La plataforma ofrece clases, programas especializados, ejercicios, retos, recursos descargables y acompañamiento continuo para ayudar a comprender el cuerpo y fortalecer el bienestar sexual en distintas etapas de la vida.

Creada por Manuela Escobar, fundadora y CEO de Serez, la iniciativa también se presenta como un ecosistema digital para el cuidado de la salud y el bienestar sexual femenino. La organización sostiene que el proyecto responde a la demanda de información confiable, acompañamiento y herramientas de aplicación cotidiana.

Escobar explicó el origen de la propuesta. “Durante años escuchamos la misma inquietud en miles de mujeres: sentían que estaban solas frente a dudas sobre su cuerpo, su deseo o su bienestar”.

La fundadora añadió que esa experiencia definió el enfoque de la plataforma. “Entendimos que el problema no era la falta de interés, sino la ausencia de un espacio confiable, cercano y basado en evidencia. Serez 360 nace para acompañarlas con herramientas prácticas y conocimiento que puedan aplicar en su vida cotidiana, porque creemos que el bienestar sexual también es una parte fundamental de la salud y la calidad de vida”.