Shaun Hegarty, amigo y socio de Federico Martín Aramburú, declaró ante el Tribunal de lo Penal de París y reconstruyó la dramática madrugada en la que el ex jugador de Los Pumas fue asesinado. El testigo relató cómo una discusión en el bar Le Mabillon, en la capital francesa, terminó en una persecución y en los disparos mortales que teminaron con la vida del exrugbier argentino.

Hegarty, que mantenía una amistad con Aramburú desde 2004 y era su socio en la agencia de eventos Esprit Basque, contó que aquella noche ambos celebraban la posibilidad de trabajar juntos en la Copa Mundial de Rugby, un sueño largamente anhelado por el exPuma. El encuentro comenzó cerca de la medianoche sobre la Rue de la Soif y luego se extendió en Le Mabillon.

En la terraza del bar, se sentaron junto a Romain Bouvier, Loïk Le Priol y Lyson R. El ambiente fue cordial hasta que una pregunta sobre el origen de los presentes tensó la situación. La discusión escaló cuando un tercero se acercó a la mesa y, tras un intercambio de palabras, Hegarty intervino para calmar los ánimos. Según su relato, uno de los hombres le advirtió que sabía pelear y que venía de las fuerzas especiales.

Hegarty declaró en el juicio que investiga la muerte del argentino (Foto: Reuters).
Hegarty declaró en el juicio que investiga la muerte del argentino (Foto: Reuters).

La pelea, la persecución y el ataque mortal

La tensión derivó en una pelea breve pero violenta. Hegarty describió que fue la primera vez que vio a Aramburú reaccionar con tanta ira, señal de que no toleró la actitud de Bouvier y Le Priol. Tras el enfrentamiento, ambos abandonaron el local y buscaron hielo en un hotel cercano para aliviar los golpes que habían recibido.

Al salir del hotel, Hegarty notó un Jeep militar estacionado enfrente y escuchó una voz que alertaba: “Están aquí”. Reconoció a Bouvier y a Lyson R. en el vehículo. Mientras Aramburú hablaba con Bouvier, Hegarty se mantuvo a distancia. De repente, Bouvier sacó un arma y disparó cuatro veces, impactando dos balas en el cuerpo del exPuma. Hegarty, aturdido, creyó en un primer momento que se trataba de una pistola de fogueo.

En ese instante, Le Priol apareció corriendo y, según el testimonio, vació su cargador sobre Aramburú, que cayó sobre los tachos de basura y quedó tendido en la calle. Hegarty intentó intervenir, pero fue inútil.

Aramburú fue asesinado tras una pelea con desconocidos en París (Foto: AP).
Aramburú fue asesinado tras una pelea con desconocidos en París (Foto: AP).

El estremecedor pedido de Aramburú antes de morir

Al acercarse a su amigo herido, Hegarty escuchó la frase que lo marcó para siempre: “Shaun, llama a la policía, me voy a morir”. El testigo relató que tomó a Aramburú en brazos, pero ya intuía que no había nada por hacer. “La gente intentó reanimarlo, pero yo sabía que ya no estaba”, contó ante el tribunal.

Hegarty también recordó que, tras el crimen, debió iniciar tratamiento psicológico por trastornos del sueño y pesadillas. “Me salvó”, reconoció sobre la ayuda profesional recibida.

El juicio y las versiones enfrentadas

Durante el juicio, la defensa de Le Priol sostuvo que actuó en legítima defensa y que tanto Aramburú como Hegarty podían haberlo matado, aunque el testigo insistió en que ambos estaban desarmados y solo querían regresar al hotel. La defensa intentó presentar un paño con hielo que llevaba Hegarty como un arma, pero él negó esa interpretación y explicó que solo buscaba aliviar los golpes.

Hegarty pidió que los acusados reflexionaran y reconocieran su responsabilidad. “Para mí, son personas peligrosas. En mi opinión, merecen estar en prisión el mayor tiempo posible”, afirmó.