21/10/2019 La variante Makona del virus del ébola cubre la superficie de una célula infectada.
SOCIEDAD SALUD
NIAID

Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han confirmado este martes que el brote de ébola declarado a mediados de mayo en el este del país ha superado ya el umbral de los 3.500 muertos, con más de 7.200 casos confirmados hasta la fecha en el país africano y ante las alertas internacionales por la propagación de la enfermedad.

El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha detallado que hasta al fecha se han registrado 7.258 contagios, con 3.510 fallecidos y 1.726 recuperados, antes de agregar que en estos momentos hay 905 pacientes hospitalizados o en aislamiento a causa del virus.

Así, ha destacado que la tasa de letalidad se sitúa en el 48,4%, con una tasa de seguimiento de los contactos del 78,6% en las seis provincias afectadas hasta la fecha --Ituri, que sigue como epicentro del brote, con el 78% del total de contagios; Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Bajo Uélé y Ubangi Sur, esta última en el noroeste del país africano--.

El Ministerio de Comunicación congoleño ha resaltado en un comunicado publicado en redes sociales que, como "señal positiva" en medio del brote, se han cumplido 42 días sin casos confirmados en siete provincias sanitarias en Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur y Tshopo, con lo que se considera que estas zonas están libres del virus.

"Las investigaciones epidemiológicas se mantienen sólidas, dado se investiga el 100% de los casos sospechosos", ha destacado, antes de reseñar que, sin embargo, "se observa transmisión sostenida en las provincias de Ituri, Kivu Norte y Alto Uélé, mientras que se notifica transmisión esporádica en las provincias de Tshopo y Bajo Uélé".

En este sentido, ha subrayado que "el fortalecimiento de las intervenciones prioritarias a nivel de vigilancia, atención, prevención y control de infecciones, logística y participación comunitaria, sigue siendo esencial para interrumpir rápidamente las cadenas de transmisión".

"Es fundamental aumentar rápidamente la capacidad de los centros de tratamiento y control de infecciones en Kivu Norte", ha argumentado la cartera, que ha incidido además en la importancia de "reforzar la preparación y la respuesta ante la enfermedad del virus del ébola en las provincias situadas a lo largo del corredor fluvial y las zonas circundantes".

El brote en RDC es ya el más mortífero en la historia del país, superando el registrado entre 2018 y 2020, con las proyecciones apuntando a que podría llegar a superar al registrado entre 2014 y 2016 en África occidental, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

RDC --que en diciembre de 2025 decretó el fin de otro brote, en este caso en Kasai-- es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.