La pista central de la Sociedad Rural de General Conesa, Río Negro, no solo fue el escenario de la 37° Exposición Ganadera, Comercial e Industrial de Primavera y la 14° Exposición Nacional Patagónica de Hereford. Fue, sobre todo, el ámbito donde se trazó un hoja de ruta estratégica para el agro del sur argentino.

En una provincia que logró consolidarse como la mayor fuerza agrícola y ganadera de la Patagonia, la meta ya no pasa únicamente por exhibir reproductores de elite, sino por alcanzar el autoabastecimiento forrajero y romper la dependencia comercial con el norte del país.

Durante la inauguración oficial de la muestra, el gobernador Alberto Weretilneck puso números precisos a la paradoja que atraviesa el complejo productivo local: Río Negro cosecha anualmente unas 250.000 toneladas de maíz, pero la voracidad de sus feedlots y rodeos demanda cerca de 353.000.

Ese bache de 103.000 toneladas obliga a los productores a buscar el grano fuera del territorio provincial, un drenaje financiero que implica desembolsar alrededor de US$ 20 millones por año en compra de insumos, más unos US$ 2 millones adicionales en fletes.

“El gran desafío como provincia, como sector y como Gobierno es dejar de perder ese dinero, transformarlo en inversión y resolver definitivamente el complejo agrícola-ganadero”, enfatizó el mandatario ante una platea compuesta por cabañeros, referentes del campo y las principales cúpulas gremiales del país.

Para cerrar la brecha, la estrategia oficial apunta a incorporar cerca de 10.000 hectáreas exclusivas de maíz, articulando la agricultura con un stock bovino que saltó de 400.000 a 700.000 cabezas en los últimos años y que hoy faena unas 170.000 reses al año.

El gobernador Alberto Weretilneck junto a dirigentes de entidades rurales y funcionarios provinciales durante la inauguración de la Exposición Rural de General Conesa. (Foto: Gobierno de Río Negro).
El gobernador Alberto Weretilneck junto a dirigentes de entidades rurales y funcionarios provinciales durante la inauguración de la Exposición Rural de General Conesa. (Foto: Gobierno de Río Negro).

Energía e inversión para el riego

La respuesta para saldar este déficit no proviene de una mera expresión de deseos, sino de un esquema de infraestructura hídrica y energética que entra en su segunda fase.

El pilar de esta expansión reposa en las obras energéticas ya ejecutadas mediante el Plan Castello, que desplegó más de 145 kilómetros de líneas de alta tensión y levantó las estaciones transformadoras de El Solito y General Conesa.

Esa red, pensada originariamente para garantizar la potencia poblacional, es la que hoy proporciona el sostén técnico para instalar sistemas de bombeo sobre la cuenca del río Negro.

El siguiente salto cualitativo se dará de la mano del financiamiento internacional obtenido a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El proyecto contempla la electrificación por la Margen Norte del río Negro, en el tramo que une General Conesa con Guardia Mitre.

Autoridades provinciales y dirigentes del sector agropecuario participan del acto oficial en la Rural de Conesa. (Foto: Gobierno de Río Negro).
Autoridades provinciales y dirigentes del sector agropecuario participan del acto oficial en la Rural de Conesa. (Foto: Gobierno de Río Negro).

Esta obra abrirá las puertas para sumar unas 20.000 hectáreas potenciales bajo riego, a las que se añadirán otras 12.000 hectáreas en una primera etapa en la zona de Negro Muerto.

Con este despliegue, el Ejecutivo provincial prevé cubrir holgadamente la demanda de maíz y pasturas, bajando costos operativos y atrayendo inversiones privadas mediante herramientas financieras como las garantías de FOGARÍO y líneas del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y el Banco Patagonia.

El planteo rionegrino cosechó un respaldo explícito de la dirigencia nacional que viajó a Genera Conesa.

Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas. (Foto: Gobierno de Río Negro).
Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas. (Foto: Gobierno de Río Negro).

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, valoró la presencia territorial del gobierno y subrayó que la infraestructura nacional debe construirse “desde el consenso, no desde la pelea”.

A su turno, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, remarcó la calidad genética patagónica y ponderó que exista “un Gobierno presente en todas las zonas productivas para buscar el bien común”.

Desde la tribuna local, el presidente de la Sociedad Rural de General Conesa, Gonzalo Guanes, aportó una mirada de futuro al destacar el esfuerzo de las cabañas —que pasaron de 10 a 25 en la provincia— y hacer un llamado urgente al recambio generacional.

“El futuro no se construye solamente con genética de calidad ni con más infraestructura. Se construye con gente joven que decida quedarse, involucrarse y seguir escribiendo esta historia”, remató Guanes.

Con el circuito de exposiciones en plena marcha —que arrancó en Río Colorado, siguió en Viedma y continuará por los valles rionegrinos—, el campo patagónico ratificó en Conesa que la ganadería y la agricultura van “hermanadas y en paralelo”, dispuestas a transformar el agua del río en la llave definitiva del desarrollo regional.