La fuerte advertencia de Jacob Coxon, exinvestigador de OpenAI y Anthropic, generó repercusiones dentro de la propia industria de la inteligencia artificial y motivó una respuesta de una de las compañías señaladas.

Coxon había asegurado en X que quienes desarrollan estos sistemas contemplan escenarios en los que la IA podría provocar consecuencias extremas hacia finales de esta década. También cuestionó el ritmo de avance de las principales empresas del sector.

La polémica creció cuando Evan Hubinger, quien fue su jefe en Anthropic, respaldó parte de sus planteos. “Jacob tiene razón”, escribió.

Hubinger agregó: “Creo que estamos haciendo lo mejor que podemos, pero aún no tenemos un plan para resolver el alineamiento para la superinteligencia y no estamos claramente en camino de lograrlo”.

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Tras las declaraciones, Anthropic difundió un comunicado en el que planteó la necesidad de establecer mecanismos para controlar el desarrollo de los modelos más avanzados.

“Creemos que el mundo se beneficiaría si el sector adoptase una forma legal y verificable de colaborar para regular el ritmo de lanzamiento de los modelos potentes”, señaló la compañía.

Un vocero agregó: “Siempre hemos sido transparentes al afirmar que la IA traerá consigo tanto enormes beneficios como riesgos sin precedentes. Para abordarlos, seguimos desarrollando modelos que cuentan con algunas de las medidas de seguridad más sólidas del sector”.

Coxon, sin embargo, mantuvo sus críticas. “Ninguna de las dos compañías actúa de manera responsable”, sostuvo al referirse a Anthropic y OpenAI.

La discusión coincidió además con la publicación de un informe técnico de Anthropic que analizó posibles consecuencias de la automatización sobre el empleo.

En uno de los escenarios extremos evaluados, el reporte estimó que la IA podría dejar sin trabajo a uno de cada cinco empleados de oficina en Estados Unidos hacia 2030 y provocar una caída salarial superior al 10% para ese grupo.

La empresa aclaró que se trata de escenarios hipotéticos y no de predicciones, en medio de un debate cada vez más intenso sobre los beneficios, límites y riesgos del desarrollo de sistemas de inteligencia artificial más avanzados.