El dictador Kim Jong Un supervisó pruebas de misiles hipersónicos y un nuevo sistema de armas de “gran importancia” (AP)

El líder norcoreano, Kim Jong Un, asistió a las pruebas del domingo junto a su hija adolescente, a quien analistas consideran una posible sucesora. La agencia estatal KCNA no precisó las características del nuevo sistema, pero atribuyó al mandatario una advertencia sobre sus efectos para los países rivales.

Kim sostuvo que el desarrollo del arma reforzará las capacidades militares del país y provocará a sus enemigos un “insoportable dolor de cabeza”, según el despacho oficial recogido por Associated Press.

Las imágenes difundidas por KCNA este martes mostraron dos misiles con ojivas cónicas y aletas, disparados desde vehículos lanzadores. Kim observó una pantalla que identificaba uno de los proyectiles como Hwasong-11Ma, una denominación que Corea del Norte ya había vinculado con un sistema hipersónico.

El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur informó que detectó el domingo dos misiles de corto alcance lanzados desde la ciudad costera oriental de Wonsan, con una diferencia de tres horas entre ambos disparos.

Según el mando militar surcoreano, los proyectiles recorrieron cerca de 450 y 600 kilómetros antes de caer en el mar. El ejército de Japón indicó que los misiles impactaron fuera de su zona económica exclusiva.

KCNA difundió en la pantalla observada por Kim una trayectoria sobre un mapa, junto con datos que atribuyó al misil: una velocidad de 2.146 metros por segundo, una altitud de 35,8 kilómetros y un alcance de 908,2 kilómetros. La distancia anunciada por Corea del Norte superó las estimaciones divulgadas por el ejército surcoreano.

KCNA difundió en la pantalla observada por Kim una trayectoria sobre un mapa, junto con datos que atribuyó al misil (AP)

Jang Do-young, portavoz del Estado Mayor Conjunto, señaló que las fuerzas armadas analizaban los datos publicados por Pyongyang. El funcionario advirtió que las afirmaciones norcoreanas sobre sus capacidades misilísticas “no son del todo fiables”.

Los lanzamientos se sumaron a otras exhibiciones militares de las últimas semanas, entre ellas ejercicios con fuego real y la entrada en servicio de un nuevo buque de guerra. El régimen de Kim mantiene el desarrollo de su arsenal nuclear y misilístico pese a los llamados de Estados Unidos para reactivar las conversaciones diplomáticas.

Tras años de ensayos, Corea del Norte cuenta con misiles de largo alcance que, según evaluaciones citadas por AP, podrían llegar al territorio continental estadounidense. También dispone de sistemas de menor alcance concebidos para superar las defensas antimisiles de Corea del Sur y Japón.

Entre esos programas figuran varios misiles con presuntas capacidades hipersónicas, concebidos para superar cinco veces la velocidad del sonido y modificar su trayectoria durante el vuelo. Pyongyang sostiene que esas características dificultan su interceptación, aunque expertos cuestionan que las pruebas hayan confirmado de modo consistente las velocidades anunciadas por el país.

La nueva demostración militar ocurrió después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, redujera el mes pasado un ejercicio conjunto con Corea del Sur. La medida pareció buscar una vía para retomar el diálogo con Kim, quien describe esas maniobras como ensayos para una invasión.

Kim Yo Jong, hermana del líder y alta funcionaria norcoreana, rechazó esa iniciativa. Afirmó que una reducción de los ejercicios no modifica su “naturaleza provocativa y agresiva”.

Kim Yo Jong, la hermana del líder norcoreano Kim Jong Un (Jorge Silva/Pool Photo via AP)

El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, expresó este martes su expectativa de que una eventual reanudación de los contactos entre Trump y Kim contribuya a restablecer el diálogo entre las dos Coreas.

En respuestas escritas a preguntas de AP, Lee defendió un enfoque gradual para la desnuclearización de Corea del Norte. El mandatario propuso incentivos a cambio de avances verificables de Pyongyang hacia el abandono de su arsenal nuclear.

Corea del Norte suspendió gran parte de los canales de cooperación y diálogo con Seúl. Kim declaró recientemente a Corea del Sur como un enemigo permanente, en un giro que profundizó la tensión en la península.

El gobierno norcoreano exige que Washington abandone antes su “política hostil”, una expresión con la que alude a las sanciones impulsadas por Estados Unidos y a los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur. También rechaza que la desnuclearización funcione como condición previa para una negociación.

(Con información de Associated Press)