En septiembre se mantiene muy firme la oferta en el segmento de contado.

Mientras sigue muy firme el volumen de negocios en la plaza mayorista -este miércoles fueron USD 681,4 millones en el segmento de contado- el dólar cedió dos pesos, a $1.511, todavía cerca del máximo de $1.514 del 26 de agosto.

“En los tres primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista bajó un peso, lejos de la suba de 15 pesos registrada en idéntico lapso de la semana anterior”, precisó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.

Del lado de la oferta, contribuyó en las últimas semana el ascenso de las cotizaciones de granos y derivados que la Argentina exporta, un importante incentivo para agilizar las ventas. “En Argentina siguen apareciendo Declaraciones de Exportación (DJVE) de soja. Si bien el volumen no es exagerado, reactiva la demanda y hace que la soja vieja alcance buenos valores, activando ventas”, afirmó Dante Romano, gerente de Research de Max Agro. Además, consignó que “de corto hay mucha entrega para los buques de maíz anunciados, pero a mediano plazo esto se revertiría”.

El Gobierno convalidó en agosto un tipo de cambio un poco más alto, por encima de los 1.500 pesos, aunque su evolución muy retrasada respecto de la inflación ejerce todavía el efecto de “ancla” para los precios de la economía.

A la vez un ritmo de compras de contado a manos del BCRA -que emite pesos para esas operaciones- también le quita presión al alza a las tasas de interés, que por su nivel atentan contra un mayor dinamismo del crédito y la actividad.

El BCRA fijó un techo para su esquema de bandas cambiarias en los 1.882,53 pesos. El tipo de cambio oficial permanece a 371,53 pesos o 24,6% de ese límite, un margen muy holgado para permitir compras oficiales en el mercado y el deslizamiento del dólar.

El dólar al público quedó invariable a $1.535 para la venta en el Banco Nación, un máximo nominal, mientras que el dólar blue restó cinco pesos o 0,3%, a 1.540 pesos.

“El dólar mayorista se presenta más calmo en torno a los $1.512 dentro de una plaza con volúmenes algo más estabilizados. Que las tasas en pesos hayan aflojado, luego de la liberación de pesos, contribuye a mejorar la liquidez del sistema, algo que resulta condición necesaria para que pueda ir retomando dinamismo el crédito y la actividad”, comentó el economista Gustavo Ber.

El dólar futuro operó con mínimas bajas, en un rango de 0,1% y 0,2%, con la posición para fin de mes a $1.532,50 -baja de dos pesos-, y negocios por un total equivalente a USD 731,5 millones, un monto bajo para este segmento.

Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, observó que “el mercado de futuros acompañó con bajas generalizadas en todos sus plazos. Este ajuste reflejó una menor expectativa de devaluación en el corto plazo. Por su parte, las tasas de interés mostraron un comportamiento dispar. La Tamar subió levemente al 24,7%, mientras que la Badlar retrocedió al 23%. El escenario cambiario mantiene la tensión entre el control de tasas y la permanente presión sobre la demanda de cobertura”.

“Tomando en cuenta los vencimientos de instrumentos dollar linked de agosto (USD 2.600 millones), las nuevas emisiones de estos bonos y la actividad oficial en el mercado secundario, e incluyendo el mercado de futuros de dólar, la posición de cobertura cambiaria del sector privado se redujo en unos USD 2.100 millones netos, reflejando una dinámica subyacente positiva para el peso”, aportó el equipo de Research de Puente.

Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, explicó que “el afloje de dicha presión cambiaria se lo da el propio BCRA comprando spot y ofreciendo dollar linked ‘barato’ -por debajo del spot-. Será importante el dato de inflación de agosto: si confirma la desaceleración del núcleo por debajo del 2%, esto debería reforzar el carry en pesos y desincentivar la dolarización”.

Un informe del equipo de Research de Adcap Grupo Financiero indicó que “el Gobierno logró aprobar en la Cámara de Diputados la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, junto con una segunda edición del perdón fiscal. Se trata de avances relevantes para la administración, especialmente en un contexto político que continúa siendo altamente sensible de cara al ciclo electoral”.

“Al mismo tiempo, los líderes de la oposición están comenzando a coordinar un bloque más unificado en la Cámara de Diputados. Esto refleja tanto la proximidad de las elecciones como el reconocimiento de que a Libertad Avanza probablemente gane fuerza, dado que pone en juego una proporción relativamente pequeña de sus bancas”, acotaron desde Adcap.