La detención del futbolista argentino Matías Pourrain por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE)en Estados Unidos fue una noticia que generó un gran revuelo. El jugador estuvo detenido durante 22 días y tuvo que pagar una fianza de 20 mil dólares para poder ser liberado.

En medio de su proceso legal, contó en diálogo con TN cómo vivió esos momentos y agregó detalles a su traumática situación.

La verdad es que fue una experiencia horrible. En mi caso, lo peor que me ha tocado pasar en mi vida. Lo que te hacen vivir a vos adentro es horrible, te hacen sentir que sos un criminal. Buscan torturarte mentalmente para que firmes la salida voluntaria; es lo único que parece que les interesa”, aseguró.

Además, luego de ser liberado, contó cómo sigue su situación en Estados Unidos: “Yo tengo mi proceso en trámite. Es un caso pendiente. Tengo mi permiso de trabajo, tengo todo, mi permiso de trabajo, tengo mi licencia de conducir, tengo mi caso de inmigración en trámite. Y ahora, con lo que pasé, estuve adentro, me liberaron bajo la fianza y sigo en la misma situación que estaba antes de que me agarren”.

Y agregó: “Yo no podía estar en la calle, por eso me agarraron, según ellos, pero el tema es que yo tampoco puedo salir del país porque pierdo mi proceso. Ahora me liberaron después de pagar la fianza y ahora sí puedo estar en la calle con el mismo proceso...”.

En medio de este proceso de documentación, Pourraín contó que tuvo que dejar de lado muchos proyectos personales para poder conseguir su residencia: “Yo estoy acá desde 2019, siempre con el proceso. Yo, bajo proceso, no puedo salir del país. Siempre estuve esperando que ellos me citen a la entrevista. Tengo mi permiso de trabajo, tengo mi licencia, presento los impuestos, no tengo antecedentes. Nunca pude salir del país. En el medio, falleció mi abuela, mi hermano tuvo familia, mi hermano se casó y yo no pude estar ahí justamente porque tengo un proceso en trámite. Y ahora a mí me dicen que existe un riesgo de fuga porque no tengo lazos acá. Es bastante contradictorio y te hacen pagar 20.000 dólares para que pueda salir”.

A pesar de esta traumática situación, el futbolista pudo volver a trabajar, aunque sufrió las consecuencias de su detención: “Gracias a Dios volví a entrenar anteayer y arranqué también en la academia donde doy clases. Pero sí fue un mes que estuve adentro, cuando pude trabajar. Y ya hace más de una semana que salí y recién ahora me estoy pudiendo volver a empezar. Yo juego al fútbol, yo perdí mucho peso. También eso me va a llevar un tiempo volver a regularizar todo; es un tema físico que lo siento”.

Cómo fue la detención de Matías Pourraín por el ICE

Todo comenzó el 6 de agosto, cuando Pourrain se disponía a viajar junto a su equipo, Miami United, hacia Los Ángeles para disputar un partido. Dos personas vestidas de civil lo interceptaron en el Aeropuerto Internacional de Miami. “Me dijeron que los acompañara porque tenían que revisar algo de mi documentación y que volvía en 10 minutos. Cuando los acompaño, me avisan que son del ICE y que me iban a llevar al centro de detención de Miramar”, recordó.

El futbolista aseguró que contaba con toda su documentación migratoria en regla: había ingresado al país con visa de turista, iniciado un trámite migratorio y obtenido un permiso de trabajo vigente hasta 2030. “Estos trámites acá tardan años. Yo estaba esperando la fecha de la entrevista. Lo único que hicieron fue meterme preso y hacerme pagar 20.000 dólares. Pero mi situación sigue igual, tengo que esperar la resolución”, señaló.

La pesadilla de Matías Pourrain durante su detención en Estados Unidos: compartió celda con 68 hombres y durmió sentado

La pesadilla para Pourrain comenzó cuando fue detenido el pasado 7 de agosto por agentes del ICE en el aeropuerto de Miami, mientras viajaba con su equipo rumbo a Los Ángeles para disputar un partido.

El futbolista pasó sus primeros tres días en el Centro de Procesamiento de ICE de Miramar, donde, según relató su abogada Regina Borges a TN, atravesó condiciones extremas.

Compartió una pequeña celda con otros 68 hombres, tuvo que dormir sentado y recibió una alimentación que su defensa calificó como “para animales”.

“Fue tratado muy mal, en una celda 5x10, con otros 68 hombres, tuvo que dormir sentado y la comida fue como de animales”, había contado Borges.