Costa brindó detalles inéditos sobre la grave internación que atravesó en la primera semana de septiembre, cuando permaneció en terapia intensiva a raíz de una encefalopatía hepática. En una entrevista en Infama (América TV), la actriz reconstruyó la secuencia de síntomas que derivaron en su ingreso de urgencia y confesó que, en el momento más crítico del cuadro, llegó a pensar que iba a morir.
“Pensé que era el fin, pensé que era el fin por el sentido de que mi cuerpo no aguantaba más”, afirmó la panelista de Cortá por Lozano, en diálogo con el equipo del ciclo conducido por Marcela Tauro, cuando le preguntaron si había imaginado un desenlace fatal durante los días más graves de su cuadro clínico.
El origen del problema, según relató la propia artista, se remonta a un antecedente de hígado graso que ya la había llevado a una primera internación en junio, cuando debió ser drenada por una ascitis, acumulación de líquido en el abdomen provocada por venas esofágicas producto de esa condición hepática. “Todos esos desmanes, el cuerpo en algún momento te pasa factura”, explicó Costa sobre el proceso que atravesó su organismo a raíz de ese diagnóstico previo.

El segundo episodio, mucho más grave, comenzó semanas después con un síntoma que la alarmó de inmediato por tratarse de una persona cuyo trabajo depende de la palabra. “Yo tenía la palabra ‘vaso’ acá en la cabeza, pero no la podía nombrar”, describió sobre los primeros signos de confusión que notó mientras trabajaba en la radio. La situación se agravó con dolores de cabeza constantes que la obligaron a interrumpir su actividad laboral, según relató en el mismo programa.
En medio de ese proceso, Costa sufrió además un accidente de tránsito que agravó su estado físico. La actriz contó que un auto la atropelló mientras cruzaba una calle, un episodio que decidió no reportar de inmediato en un centro de salud pese al golpe recibido. Ese hecho quedó como un antecedente que, según ella misma reconoció, terminó sumando complicaciones al cuadro que la llevó finalmente a la guardia médica.
Ya en la clínica, los médicos sospecharon en un primer momento que podía tratarse de una meningitis, motivo por el cual le realizaron una punción lumbar. “Descartan la meningitis, me vuelven a drenar para ver si ese líquido que tenía en la panza no estaba infectado. Ahí descubren que tenía neumonía”, relató Costa sobre el proceso de diagnóstico.
En ese punto del relato, la actriz trazó un paralelismo con la situación de salud de otra figura de la televisión argentina. “Como Mirtha”, dijo Tauro al referirse a Mirtha Legrand, quien había atravesado un cuadro respiratorio con internación casi en simultáneo, y remarcó que su propia neumonía coincidió en el tiempo con la primera hospitalización de la conductora en septiembre.
Según explicó la actriz, la neumonía derivó en una infección por neumococo que se trasladó a la sangre y luego afectó su sistema nervioso. “Ese neumococo se va a la sangre y de la sangre se va a la cabeza”, detalló, en referencia al mecanismo que finalmente derivó en el diagnóstico de encefalopatía hepática, la afección que motivó su internación en terapia intensiva.
Costa remarcó que atravesar ese período aislada y conectada a distintos monitores representó una de las experiencias más duras de su vida. “Estuve en terapia, toda cableada y aislada”, relató, y agregó que el temor a preocupar a su entorno le impidió comunicarse con normalidad durante esos días. “Tenía miedo de escribir mal, porque también preocupás a un montón de gente”, explicó, en un tramo de la entrevista donde se quebró en llanto.
La sensación de vulnerabilidad marcó buena parte de su relato. “Me sentí en estado de soledad”, señaló al describir el momento más álgido de su internación, un estado que definió como una experiencia de profunda exposición emocional, más allá del acompañamiento de su entorno cercano. “Necesitás sentir que no sos un paria”, agregó minutos después, en referencia a la importancia del sostén afectivo durante los procesos de salud complejos.
La conversación derivó, además, en un repaso sobre su salud mental, ya que Costa reconoció que meses antes de la internación atravesaba un cuadro de depresión que coincidió con un tratamiento psiquiátrico que, según sus propias palabras, no resultó el adecuado. Finalmente, tras varios días de tratamiento, su cuadro mejoró y pudo salir de terapia intensiva para continuar la recuperación fuera del sanatorio.




