Fotografía de archivo en la que se captó al Embajador de la Unión Europea en Bolivia, Jaume Segura, durante una conferencia de prensa, en La Paz (Bolivia). EFE/Gabriel Márquez

El embajador de la Unión Europea (UE) en Bolivia, Jaume Segura, advirtió a los ciudadanos bolivianos sobre ofertas laborales difundidas en redes sociales que pueden terminar con su incorporación a las fuerzas rusas que combaten en la guerra contra Ucrania.

“Hacemos un llamamiento a los jóvenes en Bolivia de que no se dejen llevar por ese tipo de cantos de sirena que les hagan creer que tienen un trabajo, que les van a pagar miles y miles de dólares al mes en Rusia”, declaró Segura en una entrevista con el periódico local El Deber.

El diplomático vinculó estas falsas ofertas de trabajo y altos ingresos salariales con la búsqueda de combatientes extranjeros por parte de Rusia y advirtió sobre las consecuencias para quienes aceptan viajar bajo la promesa de un empleo civil. “Es porque Rusia necesita gente que mandar allá y (eso) puede terminar muy mal, como hemos visto en algunos casos”, afirmó al situar este caso en un contexto más amplio de cooperación contra el crimen transnacional.

La advertencia se produce luego de que Bolivia registrara casos de ciudadanos que viajaron a Rusia tras recibir propuestas de empleo con remuneraciones superiores a las que obtienen en su país. De acuerdo con información proporcionada por la Cancillería, se recibieron 34 solicitudes de asistencia consular relacionadas con bolivianos vinculados al conflicto y cinco ciudadanos ya fueron repatriados.

Fotografías que muestran a José María Soleto, de 29 años, e Iván Valdivia, de 28, jóvenes que murieron tras ser reclutados por Rusia para la guerra con Ucrania, durante un velorio simbólico este martes, en Santa Cruz (Bolivia) (EFE/ Juan Carlos Torrejon)

El tema estalló luego de la denuncia pública de dos familias que habían sido notificadas con la muerte de dos jóvenes, José María Soleto e Iván Valdivia, que presuntamente fueron reclutados con falsas ofertas de empleo en Rusia.

A raíz de estos casos, la Cancillería activó protocolos de protección y asistencia consular mediante la Embajada de Bolivia en Moscú y la Fiscalía inició de oficio una investigación que derivó con la aprehensión de al menos tres personas vinculadas a la supuesta red de captación.

Las ofertas de trabajo identificadas incluían trabajos en construcción, seguridad, pintura y otras actividades, con salarios mensuales de entre 2.500 y 2.700 dólares y bonos iniciales que podían alcanzar los 16.000 dólares. Algunos traslados eran presentados como viajes laborales, culturales o temporales e incluían pasajes, visas, alojamiento y seguros.

Dmitry Vérchenko, embajador de Rusia en Bolivia.

En medio del escándalo, la Embajada de Rusia en Bolivia negó la participación de la misión diplomática en el reclutamiento de ciudadanos extranjeros pero admitió que es un fenómeno común durante en los conflictos bélicos.

En un contacto con periodistas locales de La Paz a mediados de julio, el embajador ruso Dmitry Vérchenko señaló que “en todo el mundo existen mercenarios que luchan por dinero” y agregó que en este conflicto también hay presencia de “extranjeros de América Latina”.

Casos similares ocurridos en otros países han sido investigados por la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania de Naciones Unidas, que expresó su preocupación por este fenómeno. En septiembre, este organismo presentó un informe sobre ciudadanos extranjeros llevados a Rusia mediante ofertas laborales y posteriormente incorporados a estructuras militares vinculadas al conflicto.