
El taco más fino de México llegará a uno de sus recintos más cargados de historia. La Alhóndiga de Granaditas, escenario de la primera gran batalla de la Independencia, abrirá sus puertas para convertirse en el epicentro del Festival del Taco en Guanajuato Capital, con propuestas reconocidas por la Guía Michelin, tacos de todas las regiones del país, talleres gastronómicos, artesanías y actividades culturales.
El taco no es solo un platillo: es el alimento cotidiano de millones de mexicanos y una de las expresiones más reconocidas de la cocina nacional en el mundo. Desde los mercados populares hasta los restaurantes de alta cocina, su versatilidad lo ha convertido en un lenguaje común que cruza clases sociales, geografías y generaciones.
En 2010, la Unesco declaró la gastronomía mexicana Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento en el que el taco —con sus decenas de variantes regionales— ocupa un lugar central. Hoy, chefs con distinciones internacionales lo reinterpretan sin abandonar su esencia, y festivales como el de Guanajuato son muestra de ese diálogo entre tradición y contemporaneidad.
Tres días de gastronomía en el Centro Histórico guanajuatense

La explanada de la Alhóndiga de Granaditas será el escenario del encuentro durante ese fin de semana. La programación reunirá tacos al pastor, de guisado, de canasta, de barbacoa y otras preparaciones con enfoque más actual, junto con un pabellón dedicado a otras expresiones de la cocina mexicana y espacios para artesanas y artesanos guanajuatenses.
El festival del taco arrancará a partir del 18 de septiembre y concluirá el 20 del mismo mes

Talleres, artesanías y cultura en un mismo espacio

El programa va más allá de la oferta culinaria. El festival contempla un pabellón gastronómico dedicado a otras expresiones de la cocina mexicana, junto con talleres donde se abordarán ingredientes, métodos de preparación y las tradiciones que rodean a la gastronomía del país.
Las actividades culturales complementarán la agenda de los tres días. Además, artesanas y artesanos de Guanajuato tendrán un espacio propio dentro del evento para exhibir y vender sus productos a los visitantes.
Un festival en plena temporada de independencia

La fecha del evento no es fortuita. El festival se celebra en la misma semana en que México conmemora el inicio de su lucha de Independencia, lo que convierte a la Alhóndiga en un escenario con una doble carga simbólica: la del origen de la nación y la de la gastronomía como expresión cultural identitaria.
Guanajuato Capital vive en septiembre una de sus temporadas de mayor afluencia turística. La ciudad, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), recibe cada año a miles de visitantes nacionales e internacionales durante las fiestas patrias, lo que posiciona al festival como una propuesta que busca sumar a la oferta cultural ya establecida.
El evento cuenta con el respaldo del Consejo Turístico de Guanajuato Capital, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME), la Unión Restaurantera de Guanajuato y la Universidad de Guanajuato.
La Alhóndiga de Granaditas se ubica en la calle Mendizábal número 6, esquina con calle 28 de Septiembre, en el Centro Histórico de Guanajuato. El museo abre de martes a sábado de 10:00 a 18:00 horas y los domingos de 10:00 a 15:00 horas.
La sede: un recinto que cambió la historia de México

La elección de la Alhóndiga de Granaditas no es casual. Construida entre 1796 y 1809 por orden del virrey Miguel de la Grúa Talamanca de Carini y Branciforte, el edificio fue diseñado originalmente como un gran almacén de granos —trigo, maíz— para abastecer a una ciudad que ya superaba los 100 mil habitantes.
, cuando las fuerzas insurgentes comandadas por Miguel Hidalgo e Ignacio Allende tomaron la ciudad de Guanajuato. Las tropas realistas y numerosas familias peninsulares se habían atrincherado dentro del edificio. Fue el minero Juan José de los Reyes Martínez Amaro, conocido como “El Pípila”, quien incendió la puerta principal cubriéndose la espalda con una losa de piedra, lo que permitió el ingreso insurgente y definió el primer triunfo del ejército libertador.
Tras la guerra, el edificio sirvió como almacén, cuartel militar y prisión. Desde 1958 funciona como el Museo Regional de Guanajuato “Alhóndiga de Granaditas”, administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con un acervo de más de 9,200 piezas de valor histórico, artístico y cultural. Entre sus tesoros se encuentran tres murales del artista guanajuatense José Chávez Morado, realizados en 1955 y 1966, que representan la Abolición de la Esclavitud, el Canto a Guanajuato y las Aportaciones de Guanajuato a la integración de la nación.