El Gobierno cambia las normas a partir del 1 de octubre: las bicicletas podrán circular en dirección contraria en calles de un solo sentido limitadas a 30 km/h

A partir del 1 de octubre, el Gobierno va a reescribir parte del Reglamento General de Circulación que no se ha tocado en más de dos décadas. Y es que además de los cambios que ya hemos repasado en los patinetes eléctricos, motocicletas y el adelantamiento a ciclistas, hay otro cambio discreto en cómo pueden circular las bicis en ciudad. Y es que la nueva normativa permite que los ayuntamientos puedan habilitar a los ciclistas que circulen en ambos sentidos en ciertas calles de sentido único, incluso cuando los coches solo puedan ir en una dirección.

Por qué es importante. Durante años, los ciclistas en las ciudades españolas han tenido que cumplir las mismas restricciones de sentido único que los coches, incluso en calles residenciales estrechas donde una bicicleta en sentido contrario supone poco riesgo real. La nueva norma reconoce que una bicicleta no es un coche y que algunas calles pueden asumir con seguridad el tráfico ciclista en ambos sentidos sin necesidad de un segundo carril.

La reforma viene a trasladar un poco el foco de la ley de tráfico de las carreteras y los vehículos a las personas y los entornos urbanos, y este cambio de perspectiva se hará notar a partir del 1 de octubre cuando los cambios en el Reglamento General de Circulación entren en vigor.

Los detalles. La medida procede del Real Decreto 518/2026, de 24 de junio de 2026, por el que se modifica el Reglamento General de Circulación que viene a reforzar la protección de los usuarios vulnerables de la vía. Tal y como hemos contado, entra en vigor el 1 de octubre de 2026 y, en este aspecto, permitirá a las autoridades locales autorizar, mediante la correspondiente señalización, que las bicicletas circulen en ambos sentidos en calles urbanas de un solo carril y con un límite de velocidad máximo de 30 km/h o inferior.

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