El Gobierno de Australia limitará el acceso al tercer año de la visa de vacaciones y trabajo mediante un sistema de sorteo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Gobierno de Australia anunció que el acceso al tercer año de la visa de vacaciones y trabajo quedará sujeto a un sorteo, una modificación que afecta a miles de jóvenes extranjeros y que puede reducir la disponibilidad de mano de obra temporal en las zonas regionales.

La medida, comunicada el pasado 17 de septiembre, fija 5.000 visas para un tercer año, frente a las 31.000 concedidas bajo el régimen anterior. También disminuirán los permisos para una segunda extensión, de 57.000 a 45.000. El ajuste implica 38.000 plazas menos en dos años, según los datos recogidos por CNN.

El programa permite a jóvenes extranjeros combinar viajes con empleos de corta duración, principalmente en actividades agrícolas, hoteleras y de servicios. La reforma altera una de sus condiciones centrales y abre dudas entre quienes ya comenzaron a reunir los días de trabajo requeridos para pedir una nueva visa.

El trabajo regional ya no garantiza un tercer año de visa

Hasta ahora, los titulares de una visa de vacaciones y trabajo podían solicitar extensiones si acreditaban empleo en áreas y actividades determinadas. La condición habitual consistía en cumplir 88 días de trabajo por cada renovación, un requisito que llevaba a muchos viajeros a aceptar puestos en localidades alejadas de las grandes ciudades.

A partir de la modificación, el trabajo regional seguirá siendo una condición para avanzar en el trámite, pero no resolverá por sí solo la solicitud del tercer año. Los postulantes deberán entrar en un sorteo y dependerán de que su nombre resulte seleccionado dentro del cupo disponible. Aún no se conocen los detalles de aplicación para quienes ya acumularon jornadas laborales con el objetivo de extender su estadía.

La decisión afecta a quienes proyectaban utilizar ese año adicional para recorrer el país o para buscar un patrocinador laboral que les permita acceder a una residencia más estable. La francesa Zoe, de 25 años, contó a CNN que trabajó como camarera con esa expectativa y que la posibilidad de competir por un cupo generó preocupación entre los mochileros.

El aumento de la migración postpandemia y el encarecimiento del costo de vida intensificaron el debate sobre el control migratorio (REUTERS/Phil Noble/File Photo)

La política migratoria apunta a perfiles técnicos y profesionales

La reforma forma parte de una revisión más amplia de la política migratoria australiana. El Ejecutivo sostiene que busca ajustar la admisión de extranjeros para favorecer perfiles con formación y experiencia en sectores considerados estratégicos, entre ellos la construcción, la salud, la agricultura, los recursos naturales y la seguridad pública.

La decisión llegó tras un período de presión política por el aumento de la migración luego de la reapertura de fronteras posterior a la pandemia. Las subidas de las tasas de interés, la escasez de vivienda y el encarecimiento del costo de vida alimentaron el debate sobre la cantidad de personas que ingresan al país. La formación derechista One Nation, liderada por Pauline Hanson, convirtió el control migratorio en uno de sus principales ejes.

El paquete anunciado incorpora otras restricciones: los estudiantes internacionales no podrán llevar familiares y habrá controles más estrictos sobre quienes excedan el período autorizado de sus permisos. La reducción de las visas de vacaciones y trabajo se encuadra en ese objetivo de priorizar ocupaciones profesionales y técnicas.

El turismo y el campo prevén menos trabajadores en las regiones

Empresas turísticas y productores rurales advierten que los jóvenes extranjeros cubren puestos difíciles de ocupar en regiones con poca población. La recolección de frutas, el mantenimiento de cercos y otras tareas estacionales requieren poca capacitación inicial, pero son necesarias para el funcionamiento de explotaciones agrícolas y negocios vinculados al turismo.

El sector considera que el efecto puede sentirse antes de la puesta en marcha plena de la nueva normativa. Si los visitantes concluyen que tendrán menos posibilidades de extender su estadía, podrían desistir del viaje o concentrarse en las ciudades. Eso reduciría el flujo de trabajadores hacia el interior. El Gobierno propone como alternativa el Programa de Movilidad Laboral del Pacífico, que facilita la contratación de isleños del Pacífico para que puedan enviar ingresos a sus familias.

La industria también informó demoras en la aprobación de visas desde julio. Matthew Heyes, fundador de Backpacker Job Board, dijo a CNN que algunos solicitantes presentaron sus pedidos hace meses y todavía no recibieron respuesta. Por su parte, el ministro del Interior, Tony Burke, aseguró que los tiempos de tramitación volverán a la normalidad.