La Paz, 10 sep (EFE).- Dos ministros interventores de la estatal Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) de Bolivia informaron este jueves sobre el desvío de 2 millones de litros hacia el mercado negro y que se identificó a unas 30 personas responsables de presuntamente vulnerar los sistemas de seguridad de la entidad reguladora.

El ministro de Producción Sostenible, Oscar Mario Justiniano, indicó en una rueda de prensa, en La Paz, que los 22 millones de litros de combustible desviados en un mes muestran "el grado de desintegración de los controles" de la ANH.

Dicha cantidad de combustible corresponde principalmente a desvíos en los departamentos de La Paz y Santa Cruz, este último considerado el motor económico del país, que necesita "3 millones de litros por día", dijo Justiniano.

También mencionó que ese volumen de combustible alcanza los 200 millones de bolivianos (15,8 millones de dólares) y que, comercializado en el mercado ilegal, supera los 400 millones de bolivianos (31,6 millones de dólares).

Asimismo, Justiniano dijo que, a una semana de la intervención de la ANH, se encontraron "nueve tipos de vulnerabilidades" en el sistema de control informático, con "puertas traseras" en las que "gente externa" podía intervenir "sin límite" en los despachos de combustible.

Por su parte, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, precisó que los probables responsables de la alteración del sistema de control de la ANH "van a tener que pagar sus culpas" ante la Justicia y que se identificó a funcionarios del actual y anteriores gobiernos.

Blanco mencionó que el abastecimiento de carburantes en Bolivia está "garantizado" mediante la optimización de los mecanismos de control.

El 3 de septiembre, el Gobierno del presidente boliviano, Rodrigo Paz, intervino la ANH después de identificar "deficiencias" en los mecanismos de control, sobre todo del abastecimiento de combustibles, medida que se oficializó mediante el decreto 5699.

La intervención tendrá una vigencia de 180 días calendario, que se podrá ampliar una sola vez por 90 días adicionales y podrá concluir antes del plazo previsto siempre que sean superadas las condiciones que dieron lugar a su establecimiento.

La intervención a la ANH se hizo un día después de que se tomara la misma medida con la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), también por 180 días y bajo la supervisión de una comisión de cuatro ministerios y el Viceministerio de Transparencia.

Bolivia importa actualmente un 60 % de la gasolina y un 95 % del diésel que consume, con un gasto semanal de unos 90 millones de dólares.

El abastecimiento de combustibles líquidos ha sido irregular desde 2024, lo que se refleja en largas filas de vehículos que esperan por horas, o incluso días, para cargar carburantes.

Desde el inicio del Gobierno de Paz, en noviembre pasado, el abastecimiento ha tenido altibajos.

Entre mayo y junio, el problema fueron los bloqueos de carreteras por protestas sociales, pero en las últimas semanas nuevamente hay filas largas en las gasolineras y el mayor problema es la falta de diésel. EFE