Se ve un logotipo de J.P.Morgan en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, 10 de enero de 2017. REUTERS / Stephanie Keith / Foto de archivo

J.P. Morgan, el banco más grande de los Estados Unidos, redujo a 1,5% su proyección de crecimiento para la economía argentina en 2026 luego de que la actividad se desplomara un 2,9% en julio respecto de junio.

“Esperábamos un dato débil de actividad, consistente con el contexto frágil que caracterizó el segundo trimestre, pero el dato informado (por el Indec) excedió significativamente nuestro pronóstico”, dice un informe fechado el viernes y firmado por los analistas Lucila Barbeito y Diego Pereira. De hecho, el dato oficial excedió en un punto la caída que estimaba el banco norteamericano.

Por esa razón, J.P.Morgan espera ahora una contracción anualizada de 4% durante el tercer trimestre del año. La caída del nivel de actividad en julio, subrayó el informe, es la mayor caída mensual desde abril de 2020. Si se excluye la pandemia, la crisis financiera de 2008 y el período de tensión de 2018 y 2019, agregó J.P.Morgan, desde 2004 no hubo en la economía argentina una caída de esa magnitud.

El dato de julio implicó también una caída del 1,4 respecto del mismo mes de 2025 y desestacionalizado quedó 4,5% por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2026, mientras que el crecimiento acumulado entre enero y julio se redujo a 1,7%, desde 2,2% hasta junio, precisó el informe.

J.P.Morgan PBI

“La actividad sigue enfrentando importantes vientos en contra. La composición sectorial ofrece parte de la explicación. La minería y la producción de energía destinadas a la exportación generan una actividad limitada en los mercados internos, tanto mayoristas como minoristas, lo que implica que el crecimiento de la producción impulsado por estos sectores se traduce solo modestamente en el comercio”, indica un pasaje.

Según las estimaciones de J.P.Morgan, la industria manufacturera bajó 3,6% mensual desestacionalizado, la construcción retrocedió 4%, el comercio cayó 5,5% y otros sectores, como agricultura, transporte y servicios financieros, mostraron un desempeño por debajo de las previsiones.

infografia

El informe señaló que parte del resultado puede deberse a cuestiones puntuales, como que tuvo julio de este año tuvo un día hábil menos que el mismo mes de 2025 por el feriado puente del Día de la Independencia, y que debido al Mundial de Fútbol hubo menos horas trabajadas en algunos sectores, interrupciones del suministro de gas y condiciones climáticas que afectaron a la construcción, la minería y los servicios, factores que recientemente también señalaron miembros del equipo económico que encabeza Luis Caputo.

El banco ve riesgos a la baja para los próximos meses. Al respecto, advirtió que los indicadores disponibles para agosto apuntan a una nueva reducción del nivel de actividad en la industria y la construcción y recordó que el consumo aún enfrenta el efecto de una inflación superior a lo previsto durante el primer trimestre y de una desaceleración del crédito debido al aumento de la morosidad crediticia.

infografia

“El patrón de avance y retroceso que caracterizó a la actividad durante el primer semestre parece haberse intensificado en julio”, enfatizó. Esa dinámica, agregó, “sesga aún más a la baja los riesgos de corto plazo”.

Otros datos citados son que el empleo urbano se mantuvo casi sin cambios en julio, después de cinco meses de bajas, y quedó 1,1% por debajo del nivel de hace un año. Según J.P.Morgan, ese cuadro limita una recuperación del gasto de los hogares.

2027: crecimiento exportador, consumo privado débil

Para 2027, J.P. Morgan mantiene una proyección de crecimiento de 2,5% apoyado en un aumento del 11% de las exportaciones y aumento del consumo privado de solo 0,4%, pero espera que la inflación continúe moderándose y que el crédito en moneda local extienda la recuperación iniciada en el segundo trimestre. También prevé condiciones más flexibles para los préstamos en dólares. Pero, consigna, el crecimiento no se trasladará de forma pareja a todos los sectores.

“Las perspectivas de crecimiento probablemente continúen siendo muy desiguales”, dice el informe. La minería, la agricultura y las actividades vinculadas con las exportaciones tendrían un mayor aporte, mientras que los sectores orientados al mercado interno seguirían condicionados por la demanda. Además, señalan los autores, “es probable que persista la doble restricción de políticas monetarias y fiscales contractivas”, que mantendrían ese sesgo incluso a medida que se acerca el proceso electoral.

Al cabo de esa descripción, el banco norteamericano actualizó sus proyecciones a una caída trimestral del 4% en el tercer trimestre y a un crecimiento anual del PBI de 1,5% este año y del 2,5% para el año próximo.

El aumento de la pobreza

El informe también destacó el aumento de la pobreza (al 32,3%), que asoció al aumento del ritmo de la inflación en el primer trimestre del año, en que la canasta básica total se encareció 19,6% respecto del último trimestre del año pasado, mientras el ingreso per capita familiar creció 11,5%, más de ocho puntos menos. Destaca que ese nivel de pobreza es 0,7 puntos porcentuales superior a la del primer semestre de 2025 y 4,1 puntos superior a la del segundo.

Por último, el informe destaca que el aumento de la pobreza y la caída de la actividad coincidieron con un alza del riesgo país. El indicador de J.P. Morgan superó los 600 puntos básicos durante septiembre, en un contexto de menor acumulación de reservas y dudas sobre el financiamiento de los vencimientos de deuda.