
El jefe adjunto de las fuerzas de la OTAN en Europa, John Stringer, advirtió en una entrevista con AP que el presidente ruso, Vladímir Putin, se volvió más imprudente y dispuesto a asumir riesgos a medida que la guerra en Ucrania se prolonga, en un contexto de incidentes de seguridad y operaciones encubiertas contra países europeos.
Stringer realizó la advertencia durante una conferencia de seguridad celebrada en Estonia, donde sostuvo que los miembros de la alianza debían actuar con cautela frente a un escenario de tensión creciente.
La evaluación llegó después de una sucesión de incursiones de drones y misiles en territorio de países de la OTAN, además de sabotajes, incendios, campañas de propaganda, operaciones de influencia y ataques cibernéticos que afectaron a distintos puntos de Europa desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania. Los incidentes vinculados con actividades rusas en Europa aumentaron de 59 en marzo de 2025 a más de 210.
Entre los casos más recientes, autoridades alemanas acusaron a Moscú de estar detrás de un plan detectado en el aeropuerto de Leipzig, donde encontraron un dron con explosivos junto a una aeronave ucraniana cargada con combustible. Funcionarios británicos también informaron que desarticularon una operación dirigida contra una fábrica de drones situada en las afueras de Londres.
A su vez, en agosto, una empresa de defensa de Estonia sufrió un incendio y una instalación de almacenamiento de armas explotó en Bulgaria. Ninguno de esos dos hechos recibió hasta el momento una atribución pública definitiva, aunque se produjeron en medio de las alertas europeas sobre las actividades rusas.
Las autoridades occidentales señalaron que parte de los autores materiales de estas operaciones fueron reclutados a través de internet por servicios de inteligencia rusos. Algunos de ellos desconocían quién ordenaba las acciones, un elemento que dificultó identificar a los responsables y probar la intervención directa de Moscú.
Bajo este contexto, el primer ministro polaco, Donald Tusk, sostuvo la semana pasada que Rusia podría atacar a miembros de la OTAN con drones o misiles y presentar luego esos hechos como accidentes. El presidente francés, Emmanuel Macron, compartió esa preocupación y pidió a su Gobierno que elaborara un plan para proteger infraestructuras críticas frente a posibles ataques con drones y ciberataques.
Stringer afirmó que la diferencia entre un incidente accidental y una acción deliberada resulta difícil de establecer en algunos casos. Rusia utiliza sistemas de interferencia electrónica y de bloqueo de señales GPS para protegerse de ataques ucranianos con drones, y esas medidas pudieron desviar aparatos hacia el espacio aéreo de países aliados.
El comandante adjunto indicó que Moscú tiene capacidad para ampliar estas actividades, aunque aclaró que ello no demuestra una decisión tomada para avanzar hacia una escalada militar directa. La OTAN mantiene la vigilancia sobre esos episodios, mientras sus miembros discuten cuál debe ser la respuesta ante actos que no siempre permiten determinar con rapidez a sus responsables.
Asimismo, el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, afirmó que no observa una acumulación de fuerzas rusas cerca de las fronteras bálticas. El mandatario sostuvo que Rusia permanece concentrada en la guerra de Ucrania y considera improbable una ofensiva militar convencional contra Europa en las condiciones actuales.
Luego, el primer ministro estonio, Kristen Michal, coincidió en que un ataque militar abierto contra países europeos resulta poco probable por la respuesta que desencadenaría de la OTAN y por el despliegue ruso en territorio ucraniano. Sin embargo, señaló que la presión mediante acciones encubiertas continuaría mientras Putin mantuviera sus objetivos militares.
En paralelo a estos sucesos, con las advertencias de la OTAN, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, pidió al mandatario estadounidense, Donald Trump, que ayudara a terminar la guerra antes del invierno. Ambos se reunieron hoy en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, durante la 81.ª Asamblea General.

Zelensky sostuvo que Ucrania necesita avanzar hacia el final de las hostilidades lo antes posible. Trump expresó antes del encuentro que la guerra podría concluir más rápido de lo previsto y afirmó que Putin esta dispuesto a mantener una nueva reunión para tratar el conflicto.
La reunión también abordó el respaldo militar estadounidense a Ucrania. Trump indicó que su administración evaluaría la posibilidad de permitir que Kiev fabricara misiles interceptores para los sistemas antiaéreos Patriot, una necesidad central para reforzar la defensa frente a los ataques rusos con drones y misiles.
Zelensky agradeció el apoyo de Estados Unidos y la legislación que permitió aplicar aranceles a países que compren petróleo y gas ruso. Trump destacó que esa norma otorgó facultades amplias a Washington, aunque no precisó si utilizaría esas herramientas ni qué países podrían quedar alcanzados por eventuales medidas.
(Con información de AP)

