El laboratorio argentino CDV comenzó a operar su Planta 3 en el Parque Industrial de Pilar. La instalación había obtenido la habilitación de Senasa en diciembre pasado y ahora arranca formalmente su etapa productiva, en momentos en que la compañía también atravesó tres auditorías externas durante agosto.
El hecho demandó una inversión de 100 millones de dólares, que permitirá cuadruplicar la capacidad de producción de vacunas veterinarias de la empresa. Las primeras actividades productivas ya dieron inicio y la formulación de productos destinados al mercado argentino está prevista para el último trimestre de 2026.
Según explicó la compañía, la puesta en marcha “representa mucho más que la incorporación de una nueva instalación productiva”, ya que implica “comenzar a transformar una inversión de infraestructura, tecnología y conocimiento en capacidad industrial concreta: transferir procesos productivos, escalar la elaboración de vacunas, incorporar nuevas tecnologías y preparar una plataforma capaz de responder a las exigencias regulatorias de distintos mercados del mundo”.
Con la incorporación de Planta 3, el laboratorio pilarense proyecta alcanzar una capacidad total de 450 millones de dosis anuales, ampliando la producción de vacunas para animales de producción y avanzando en nuevos desarrollos destinados, entre otras especies, a mascotas y cerdos.
La planta cuenta con 14.650 metros cuadrados construidos sobre un predio de 30.450 metros cuadrados y fue diseñada bajo estándares de World Class Manufacturing (WCM), con criterios de bioseguridad, calidad, seguridad laboral, bienestar animal y sostenibilidad. La instalación responde además a las normas de Buenas Prácticas de Manufactura (GMP) y a las directrices del Pharmaceutical Inspection Co-operation Scheme (PIC/S).
El inicio productivo de Planta 3 coincide con una etapa de fuerte actividad regulatoria e internacional para CDV. Durante agosto, la compañía atravesó tres auditorías externas, incluyendo las recertificaciones de Buenas Prácticas de Manufactura de sus Plantas 1 y 2 y una auditoría internacional de Brasil, en un proceso que involucró a 16 auditores y la revisión de más de 350 documentos orientados a comprobar el cumplimiento de los requisitos de fabricación y calidad exigidos para la producción de vacunas veterinarias, tanto en el mercado argentino como en mercados externos.
Esta dinámica se intensificará durante el próximo año, ya que la empresa prevé recibir 17 auditorías internacionales vinculadas con procesos de registro y habilitación en distintos mercados, cada una de ellas un paso necesario para que las vacunas producidas en Argentina puedan acceder a nuevos destinos.
“Que la Planta 3 ya esté operando es el resultado concreto de una inversión que veníamos preparando hace más de 4 años y que consolida nuestra capacidad para abastecer al mercado local y a los más de 70 países en los que tenemos o tendremos presencia en el corto plazo. A eso se suma un mes de gran exigencia, con tres auditorías externas que reflejan el nivel de estándares con el que trabaja todo el equipo de CDV para Argentina y el mundo”, afirmó Juan Roo, Gerente General de CDV.



