El líder de Alternativa para Alemania (AfD) en la región de Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, afirmó este jueves que su partido no evitará una nueva convocatoria electoral si no consigue formar gobierno tras la victoria obtenida el pasado 6 de septiembre.
AfD logró el 43,8 % de los votos, muy por encima de la Unión Cristianodemócrata (CDU), la cifra más alta obtenida hasta ahora por la formación ultraderechista en un proceso de este nivel. Pese a ese respaldo, ningún partido tradicional aceptó negociar una alianza con la fuerza política.
En una rueda de prensa celebrada en Magdeburgo tras la constitución de su bancada, integrada por 39 diputados, Siegmund declaró: “Es un escenario que no rehuimos, porque sería el resultado de una situación en la que nadie más está dispuesto a asumir con nosotros la responsabilidad de gobernar”.
Planteó, además, que de repetirse las elecciones su partido incluso podría mejorar ese resultado, porque el electorado enviaría un mensaje a las fuerzas que se niegan a pactar con AfD pese a haber sido la más votada. El propio domingo de la votación ya había adelantado un pronóstico similar, al señalar que en un nuevo proceso podría alcanzar el 50% o más de los sufragios.
Confirmó también que mantiene diálogo con “otros grupos parlamentarios”, en alusión a la izquierdista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), la única fuerza que no descartó negociar con AfD, así como contactos individuales con legisladores de otras bancadas, con la esperanza de sumar algún apoyo fuera de sus propias filas. Sostuvo: “Nuestro objetivo es formar un gobierno lo más estable posible. Por supuesto, también gobernaremos con un solo voto más”. Aclaró, sin embargo, que solo se postulará como primer ministro si consigue la mayoría absoluta de 42 diputados.
Siegmund rechazó la condición planteada por BSW, que se había mostrado dispuesta a que sus cinco diputados se abstuvieran para permitir un gobierno en minoría de AfD, a cambio de que la formación nominara a una figura independiente como jefe del Ejecutivo regional. El político descartó ceder esa función a un tercero, con el argumento de que casi un 44% de los votantes lo eligió para el cargo.
La propia Sahra Wagenknecht, líder de BSW, reiteró este jueves que sus legisladores no votarán a favor de Siegmund en una eventual investidura, y rechazó además los planes de “remigración” impulsados por la formación ultraderechista, a los que calificó como un intento de infundir temor en la población si de verdad pretende llevarlos a la práctica.
Sobre la dinámica interna de su bloque parlamentario, el dirigente indicó que sus integrantes mostraron unidad durante la reunión constitutiva del grupo, en la que fue elegido de forma unánime como vocero. “Dimitiré de este cargo si me convierto en primer ministro”, afirmó.
La Constitución de Sajonia-Anhalt no fija un plazo para elegir a un nuevo primer ministro, por lo que el mandatario saliente, el democristiano Sven Schulze, podría permanecer en funciones el tiempo que sea necesario. Convocar nuevos comicios requeriría una mayoría de dos tercios en el Parlamento. En una eventual investidura, se necesitarían 42 votos tanto en la primera como en la segunda ronda; recién en una tercera instancia bastaría la mayoría de los sufragios emitidos, sin contabilizar abstenciones. Aun con la abstención de los cinco diputados de BSW, el candidato seguiría necesitando al menos un voto adicional para alcanzar ese umbral.
Entre los 39 integrantes del grupo figuran Simon Lansmann y Sebastian Koch, vinculados a un grupo neonazi prohibido, y Frank-Ronald Bischof, quien fue oficial de la Stasi, el servicio secreto de Interior de la extinta República Democrática Alemana, entre 1977 y 1989. Una granja propiedad de Lansmann fue registrada por la fiscalía de Halle bajo sospecha de haber albergado un acto de la agrupación “Artgemeinschaft”, proscrita desde 2023.
(Con información de EFE y DW)


