
En España sabemos comer bien, pero cada uno de nosotros difiere en lo que esto significa. La enorme variedad de recetas, productos y tradiciones culinarias convierte a la gastronomía en uno de los grandes tesoros culturales de nuestro país; también en uno de los mayores objetos de debate. Cuando hablamos de comer, es difícil ponernos de acuerdo. ¿La tortilla se hace con o sin cebolla? ¿Qué debe llevar una auténtica paella valenciana? ¿Cuál es el plato más representativo de nuestra gastronomía?
Preguntas a las que cada año el CIS busca dar una respuesta. El Centro de Investigaciones Sociológicas ha publicado el avance provisional del estudio sobre Turismo y Gastronomía, difundido este miércoles a partir de un muestreo de unas 6.000 personas. Una serie de preguntas y respuestas que nos ofrecen una interesante panorámica sobre España y su cocina.
Una de las grandes conclusiones busca señalar el plato más representativo de nuestro país. Y aquí encontramos ya el primer debate. Para el 62,7 % de los encuestados, la tortilla de patata es el plato español más típico (30,9 % en primer lugar y 31,8 % en segundo lugar), pero le siguen muy de cerca otros como la paella, elegida por el 61,1 % (el 36,5 la colocan en primera posición y el 24,6 % en segunda), y el jamón ibérico, por el 42,7 % (el 24,2 % en primera y el 18,5 % en segunda).

Sobre la tortilla española, debate por excelencia en la tradición gastronómica española, el 71,2 % cree que debe hacerse con cebolla y el 22 %, sin cebolla; mientras que el 56,3 % estima que debe dejarse ‘poco hecha’ y el 27,2 %, muy hecha.
Del pescaíto andaluz a las patatas a la riojana
La tortilla, la paella o el jamón son sabores que nos identifican a todos. Pero España es un país compuesto por diferentes pueblos y regiones con fuertes culturas gastronómicas, cada uno de ellos con sus propios productos y recetas tradicionales. Si hacemos un repaso por las 17 comunidades autónomas que conforman la península y sus archipiélagos, encontramos platos llenos de personalidad, bocados que demuestran la variedad y riqueza de la cocina española más tradicional.
Sobre ello ha preguntado el CIS, diferenciando las respuestas según la comunidad autónoma en la que nos encontremos. En Andalucía se imponen el pescadito frito (40 %), el gazpacho (34,6 %) y el salmorejo (19,6 %); mientras que en Aragón destaca el ternasco (84,4 %) por una aplastante mayoría. En Asturias, gana la fabada (81,4 %); en Baleares, la ensaimada (39,9 %); en Canarias, las papas arrugadas con mojo picón (59,2 %); y en Cantabria, el cocido montañés (77 %).

Casi unánime es la opinión para la Comunitat Valenciana, pues un 78,2 % corona la paella como su plato estrella. El 44,2 % de los encuestados apunta al lechazo asado como la receta más típica de Castilla y León, acompañada de otros platos tan importantes como el cochinillo (15 %) o el cordero asado (11 %). El 34,2 % identifica Cataluña con el pa amb tomàquet, aunque muchos otros destacan los calçots o la escudella. El 39,5 % identifica Extremadura con el jamón; el 55,9 % Galicia con los callos; el 76,4 % la Comunidad de Madrid con el cocido madrileño; y el 33,2 % Murcia con la marinera.
Asimismo, el 31,5 % considera la menestra de verduras como el plato más representativo para los navarros; el 29,7 % corona el bacalao al pil pil como icono del País Vasco; y el 59,1 % las patatas a la riojana como emblema de La Rioja. En cuanto a las ciudades autónomas, el pescado (36,8 %) identifica a los ceutíes; y el cuscús (73,8 %) a los melillenses.




