El mítico bar de Madrid donde se rodó esa escena de 'La bola negra': café de pota y una familia al frente desde 1959

Durante una jornada, un pequeño comedor de La Latina se llenó de focos, cámaras y técnicos. Hubo que reorganizar las mesas y repetir la escena una y otra vez, y el problema fue una fabada: cada plano exigía que el plato mantuviera el mismo aspecto durante horas. Lo cuenta EPE de La Copita Asturiana, en la calle Tabernillas (Madrid), donde Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi) rodaron una escena clave de ‘La bola negra’, la película que arrasó en Cannes 2026 y se llevó el premio a Mejor dirección, ganó también el del público en el 74º Festival de San Sebastián y ya aspira al Oscar. 

Eligieron este bar porque ya eran clientes. Cualquiera puede ir, claro.

Del vino en chato al café de pota. Cuando Mari y Pepe abrieron La Copita Asturiana, el 20 de mayo de 1959, el local ya llevaba más de medio siglo como despacho de vinos para el barrio: según la web del propio restaurante, funcionaba como tal desde 1904. Pepe lo conocía de antes, porque lo frecuentaba como cliente en los años cincuenta, y decía que lo trataba desde hacía más de seis décadas. Al hacerse cargo, les dijeron que a ver si tenían más suerte que los últimos dueños.

Las mesas eran de mármol, se tomaban chatos de vino y se picaban raciones sencillas: patatas de la fayona, lacón, manitas, callos, caldo gallego, escabeches. Algunos de esos platos todavía están en la carta. Poco a poco la cocina asturiana se impuso: fabada, fabes con almejas, verdinas, pote, cachopo, chosco de Tineo. Mari tenía 16 años y Pepe 27 cuando llegaron, tal y como indican desde El Economista. En 2018, su hija Olga dejó la economía para seguir con el negocio junto a su marido, José María. Mari, de 83 años, sigue pendiente de todo.

Pepeymari

De raciones a fabadas. Fue Mari, siempre al frente de los fogones, quien fue incorporando las fabes con almejas y la fabada cuando los vecinos dejaron de ir a jugar la partida y empezaron a ir a comer. El boca a boca hizo el resto: hoy, cuenta la casa, reciben clientes de Francia, México, Estados Unidos e incluso Australia.

Además de la propia Mari también cocina la hija, y José María atiende la sala con ellas. Según cuentan, la fabada se hace a fuego lento desde las 8:30 de la mañana, sin ollas a presión. La faba viene de Barcia y el embutido, de Tineo. Tiene un Solete Repsol y el presentador Arturo Valls es habitual del local.