Muchas veces se ven runners correr una maratón y a falta de entre 7 y 10 kilómetros pasan de ir a buen ritmo a no tener energías para avanzar.
Se pasa de correr a ritmo sostenido y de a poco comienzan a volverse lentos, hasta llegar a arrastrarse en algunos casos, costando mucho dar pasos.
La razón se da porque aparece el muro al estar corriendo un maratón, con muchas causas que pueden ser la respuesta a lo que le ocurre físicamente al runner en ese momento, tales como la nutrición, el entrenamiento o hidratación.

Las sensaciones
Tras pasar el kilómetro 30, en algún momento aparece la fatiga o falta de energía en las piernas, o se va perdiendo la postura. Además, la mente comienza a dudar sobre si debe seguir corriendo.
A la hora de pasar por un puesto de hidratación, uno trata de tomar o comer lo que sea, con el simple intento de engañarse a sí mismo y olvidarse, al menos por unos minutos, del cansancio que se siente.
Es una real prueba de voluntad, en la que se debe seguir avanzando y no detenerse, porque volver a correr tras parar a cero es aún peor y no tiene resultados positivos.
¿Por qué pasa esto en un maratón?
Tras alrededor de tres horas corriendo, el cuerpo agota por completo sus reservas de glucógeno (la energía rápida que guardan los músculos y el hígado).
Allí es cuando se produce el cambio de uso de energía para poder completar los 42 kilómetros. Al quedarse sin glucógeno, el organismo se ve obligado a quemar grasa.
La grasa es un combustible mucho más lento y menos eficiente, lo que provoca que el runner sienta agotamiento extremo y sensación de pesadez.
¿Cómo burlarse del muro con entrenamiento?
Desde el entrenamiento, se puede realizar un “split negativo”, lo que se realiza comenzando la carrera a un ritmo más lento y finalizar con mayor velocidad.
Esta metodología tiene como objetivo enseñarle al cuerpo a guardar energías para el tramo final. Este tipo de preparación lleva tiempo, pero tras unos meses, los resultados se ven reflejados el día de la carrera.
Es normal que en el inicio de la prueba se salga con mayor entusiasmo y energía, por lo que se debe controlar ese impulso y correr a un ritmo moderado.



