
El 11 de septiembre de 2001 es una fecha que se recuerda cada año para conmemorar a las casi 3.000 personas que perdieron la vida en los atentados más trágicos de la historia. Y, aunque es casi imposible aprenderse cada uno de los nombres tallados en el Memorial del 11 de Septiembre de Nueva York, en España siempre hay uno que evoca este día: Silvia San Pio Carbajal.
Esta joven, de 26 años en aquel momento, fue la única víctima mortal española, que perdió la vida junto a su marido John Resta. Apenas un año después de su boda, los dos operadores de bolsa de Carr Futures se encontraban trabajando en el piso 92 de la Torre Norte, cuando el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra ella a las 8:46 de la mañana. Ella estaba embarazada de siete meses en ese momento de su primer hijo.

Los padres de Silvia, José Luis San Pío y María José Carbajal, quedaron destrozados, pero vivieron la pérdida separados, ya que llevaban algunos años divorciados. Además, cada uno de ellos tuvo reacciones diferentes. María pasó algunos meses sin hablar con nadie, pero tras el primer aniversario de la muerte de Silvia explicó para El País: “Ahora he pensado quizá en apuntarme a uno de esos grupos donde los otros familiares hablan de sus problemas, porque nadie más puede entender por lo que estamos pasando”.
Por su parte, José Luis ha mantenido una actitud más combativa. Según sus palabras al mismo medio, “hay que hacer lo posible por acabar con las causas del terrorismo. Depende de todos”, aseguraba. Del mismo modo, anima a que los ciudadanos participen en la lucha, “aunque solo sea transmitiendo una mirada agradable, una sonrisa, a nuestros semejantes cuando nos cruzamos con ellos en la vida cotidiana”. Pese a que no sepamos si María logró apuntarse a un grupo de familiares de víctimas de los atentados, sí que sabemos que José ha sostenido su postura.

“Me enteré del atentado por la televisión del restaurante donde estaba comiendo”
En España, la noticia de los atentados se vivió en directo con los informativos. Muchos recuerdan aún la reacción de Matías Prats dando la noticia. La programación de las cadenas se volcó con lo ocurrido durante ese día. “Me enteré del atentado por la televisión del restaurante donde estaba comiendo”, explicaba José Luis. Su primera reacción fue coger el teléfono para llamar a su hija, “pero nadie contestó”.
Inmediatamente marcó el número de la familia, “esperando que me dijeran que no había acudido al trabajo, pero mi esperanza se desvaneció”, expresaba. Ahora, como afirmó San Pio para RTVE 20 años después, “al llegar este aniversario se revive y se está uno más próximo”. Aunque haya pasado tanto tiempo, “el dolor no se olvida y prácticamente todos los días hay sitio para recordar a la pobre Silvia”, aseguraba.

En cuanto a la motivación de los responsables para cometer los atentados, José Luis fue claro: “Son terroristas, buscan hacer el mal y el máximo mal posible al Estado y a las víctimas, porque es su manera de actuar para buscar una reacción”. Las causas, que probablemente fueran muchas, como subrayaba el hombre, se resumen en una cuestión. “Existe una justicia social excesiva, muy pesada en una gran parte del mundo. Y eso hace que se cree un odio a otras partes del mundo que están más beneficiadas”, expuso.
Este argumento “justifica para ellos los ataques, que empezaron con este máximo en Estados Unidos, pero que han seguido en Madrid en 2004, en París, en Bruselas...”. Pese al dolor que causó ese primer avión a la familia de Silvia, “soy de la opinión de que hay otras formas de acercarse, ayudarles, educarles, acompañarles”, sostenía. Su misión para alcanzar el “éxito” es “demostrar que el mundo es mayor que el mundo pequeñito que ellos ven en su territorio, que no han salido nunca de él”.

No obstante, cuando le preguntan por el perdón, José sigue manteniendo sus dudas, “porque la palabra ‘perdón’ me parece para unos seres superiores a lo que es mi persona”. De momento, “me conformo con no odiarlos, con comunicarme con ellos, dialogar, ayudar en lo que pueda. Si eso se llama perdón, pues vale. Pero yo autodenominarlo como ‘perdón’ me cuesta un poquito”, admitía para RTVE.
Ante la proximidad de este día, José Luis pide que “por favor, que no se olvide este 11 de septiembre”. Otra tragedia como las pasadas puede volver a ocurrir “y por tanto tenemos que seguir pendientes de ello para que no ocurra nunca más”.




