El PAMI no se toca: la salud es un derecho
Aquí tienes una versión corregida con mejor ortografía, puntuación y fluidez, manteniendo intacto el mensaje y el tono del texto original: PAMI no es una simple sigla: es una conquista social construida durante más de medio siglo para garantizar atención médica y protección a las personas mayores. E

Aquí tienes una versión corregida con mejor ortografía, puntuación y fluidez, manteniendo intacto el mensaje y el tono del texto original:
PAMI no es una simple sigla: es una conquista social construida durante más de medio siglo para garantizar atención médica y protección a las personas mayores.
Es médicos, trabajadores, medicamentos, prestaciones sociales y acompañamiento en cada etapa de la vida.
Por eso, rechazamos las políticas del Gobierno de Javier Milei que, bajo la lógica del ajuste, amenazan con debilitar las políticas públicas de salud y protección social.
Cuando se desfinancia la salud, no se recorta un gasto: se recortan derechos y se pone en riesgo la vida. Quienes más sufren son, precisamente, quienes menos posibilidades tienen de afrontar una prestación médica o un medicamento por sus propios medios.
El problema tampoco termina en los jubilados: la misma lógica de ajuste alcanza a las personas con discapacidad y golpea las prestaciones que necesitan para vivir con dignidad. El propio Estado reconoce la existencia de prestaciones específicas de medicamentos por discapacidad dentro de PAMI.
Asimismo, la educación pública queda atravesada por una política que pretende convertir derechos sociales en variables de ajuste. Salud, discapacidad y educación no son privilegios ni mercancías: son derechos fundamentales de una sociedad democrática.
Defender el PAMI es defender a nuestros jubilados, pero también a sus familias y al conjunto de la comunidad. Porque cuando el Estado abandona su responsabilidad, el costo termina recayendo sobre los hogares y sobre quienes menos tienen.
La Coordinadora en Defensa del PAMI Integral nace para decir con absoluta claridad: con la salud de nuestro pueblo no se juega.
El PAMI pertenece a la sociedad argentina y debe ser fortalecido, financiado y garantizado, no debilitado.
Defender el PAMI es defender la vida, la dignidad y el derecho a una vejez protegida.
Las opiniones vertidas en cada columna son de exclusiva responsabilidad de sus autores. En consecuencia, no necesariamente responden a la línea editorial del medio.



