Facundo Bono, el primogénito de Martín Demichelis, cumplió años este martes y sus redes se colmaron de saludos. Sin embargo, el de su papá llegó más cerca de la noche, y llamó la atención de sus seguidores por un particular detalle.
El DT, que en las últimas horas llegó a la Argentina y expresó su tristeza por la salida de Chacho Coudet de River Plate, le escribió: “Feliz cumple, artista”. “Gracias figura”, respondió el joven cordobés, que trabaja como tatuador en Justiniano Posse.
Si bien algunos usuarios esperaban un mensaje más cálido de parte de Micho, el vínculo entre ellos es excelente. Así quedó confirmado en el verano, cuando Facundo viajó a Punta del Este para disfrutar de unas vacaciones en compañía de él y Bastián, Lola y Emma, los chicos que Demichelis tuvo con Evangelina Anderson.

Facundo se adaptó muy bien a su nueva familia, y en varias oportunidades reveló que tenía excelente vínculo con la modelo, y que sus hermanos lo aceptaron con amor y cariño.

Así fue como Facuno Bono descubrió que era hijo de Martín Demichelis
“Desde 2012 que aparece la verdadera duda de mi identidad... todo empezó a ponerse gris y por momentos demasiado oscuro... hasta noviembre de 2019 se me blanquea la verdad y todo empezó a aclararse aunque hubo unas cuantas tormentas heavy de por medio, pero mayormente todo resulta buscar el camino sanador”, detalló el joven en sus redes sociales hace dos años, cuando su existencia salió a la luz en un programa de TV.
Luego explicó cómo encaró a su mamá para saber todo sobre su origen: “A los pocos días que mi vieja me revela mi verdadera identidad, Martín se pone en contacto conmigo y empezamos a tener una relación a distancia por la pandemia, después contacto con sus hermanas en relación de tías, después la aceptación de Eva, luego la llegada a Argentina, a River, lo que nos facilitó tener contacto al menos casi una vez por mes, después el que me hayan abierto las puertas para conocer al resto de la familia”.

Por último, remarcó que no guarda rencores con la mujer que le dio la vida: “A mi vieja la amo profundamente aunque toda la vida cargué con un inconsciente enojo muy grande por mentirme en la cara tanto tiempo mientras yo le pedía de rodillas saber la verdad... me pesaban demasiado todos los problemas que cargaba no solo adentro de mi casa, sino en la calle, en la escuela, en el deporte, en el boliche, en la vereda, en el campito, en el kiosco, etc”.



