El periodista Santiago Martella descansa en una cama de hospital con una vía intravenosa en el brazo durante su tratamiento médico.

El periodista Santiago Martella compartió una imagen de su internación y contó que un mes atrás atravesó un problema de salud que alteró por completo su rutina: sufrió un microinfarto. A través de un posteo en Instagram, relató cómo fueron los días posteriores al diagnóstico, la recuperación y el regreso paulatino a sus actividades laborales y físicas.

La publicación estuvo acompañada por una foto tomada durante su estadía en un sanatorio. En la imagen, aparece recostado sobre una cama hospitalaria, con una bata de internación, una vía colocada en uno de sus brazos y el equipamiento médico propio de la habitación. Lejos de buscar una mirada dramática sobre el episodio, eligió compartir el registro como parte de un mes que, según explicó, modificó su forma de observar la vida cotidiana.

Hace un mes, esta era mi realidad. Una habitación de sanatorio, una vía en el brazo y una noticia que no figuraba en mis planes: había tenido un microinfarto”, escribió el periodista al comienzo de su mensaje. A partir de allí, describió el proceso que debió atravesar luego de recibir el diagnóstico, entre estudios médicos, consultas y horas de incertidumbre.

En su reflexión, se refirió a la sucesión de controles y preguntas que llegaron después de la internación. “Pasaron estudios, médicos, preguntas y unas cuantas horas en las que el tiempo se mide de otra manera”, expresó, al resumir cómo vivió el período posterior al episodio cardíaco.

Contó entonces que la evolución fue favorable y que pudo retomar sus actividades. “Por fortuna viene saliendo todo bien”, señaló, sin dar mayores detalles sobre las circunstancias en las que ocurrió el microinfarto ni sobre los estudios que le realizaron.

El periodista Santiago Martella sostiene un mate en la tribuna de un estadio durante un encuentro deportivo.

En ese contexto, puso el foco en una de las consecuencias que, según explicó, resultaron más difíciles de procesar: el retorno a la normalidad después de haber atravesado una situación de salud inesperada. “Aunque vino lo más difícil de explicar: volver a la vida cotidiana sabiendo que algo había pasado, aunque por afuera casi nada hubiera cambiado”, afirmó.

La frase condensó el tono elegido para su publicación. En lugar de centrarse en un mensaje de superación o de convertir la experiencia en una lección cerrada, Martella habló de la dificultad de reanudar las rutinas habituales luego de un susto de esa magnitud.

A un mes de la internación, aseguró que se encuentra bien y que retomó varias de sus actividades. “Un mes después, estoy bien. Volví al trabajo, a mis rutinas, a entrenarme de a poco y a esas pequeñas cosas que antes hacía sin pensar”, contó en el texto que publicó junto a la foto.

El regreso al ejercicio fue gradual, según precisó. Esa decisión se integró en una búsqueda por recuperar el equilibrio tras un período marcado por los estudios y la atención médica. “A buscar el equilibrio”, sintetizó.

En otro tramo de su mensaje, Martella aclaró que no pretendía presentar su experiencia como una enseñanza general: “No siento que tenga una gran enseñanza para transmitir. Tampoco creo que haya que convertir cada susto en una frase motivacional”, escribió.

El periodista Santiago Martella, en medio de una manifestación callejera

Con esa aclaración, explicó el motivo que lo llevó a hacer pública la imagen. “Simplemente quería compartir esta foto porque forma parte de un mes que no me voy a olvidar, porque desde ahora define quién soy”, expresó.

El texto concluyó con una frase que resumió el valor que adquirieron para él las actividades diarias y el hecho de estar recuperado. “Y porque algunas veces estar bien no es poco. Es muchísimo”, cerró.

La foto de la internación y el texto que la acompañó dejaron registro de un episodio que el periodista eligió contar cuando ya había retomado buena parte de sus actividades. Sin brindar más detalles médicos, Martella puso el acento en su recuperación, en el retorno gradual a la rutina y en el significado que adquirió para él la posibilidad de volver a estar bien.