La Fed elevó los tipos de interés hasta una horquilla de 3,75% a 4%, en un mercado atento a la inflación, a los ataques hutíes y a las agresiones contra refinerías en Rusia. (EFE/EPA/RONALD WITTEK)

El precio del petróleo cerró este jueves con una baja generalizada después de que Saudi Aramco confirmara que trabaja para restablecer en cuestión de días buena parte de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste, afectado por ataques con drones la semana pasada. La noticia moderó los temores de un desabastecimiento prolongado que había disparado las cotizaciones por encima de los cien dólares el barril.

El barril de brent del mar del Norte, de referencia en Europa, para entrega en noviembre, retrocedió 0,95% y se situó en 104,82 dólares, su nivel más bajo de la semana. La caída representó una resta de 1,01 dólares respecto al cierre de la sesión anterior, cuando había marcado 105,83 dólares. De esta forma, el crudo europeo encadenó dos sesiones consecutivas a la baja y llegó a tocar un mínimo intradía de 101,53 dólares, un descuento superior al 4% frente al cierre del miércoles.

El oleoducto conecta los campos petroleros del este de Arabia Saudita, en el golfo Pérsico, con el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, y permite a Riad esquivar el estrecho de Ormuz. Un día antes, según informaciones publicadas, el reino había ofrecido cargamentos adicionales de crudo a través de Omán, lo que alivió momentáneamente los temores de suministro en el mercado.

Los analistas de Mind Energy señalaron que Aramco busca alternativas y estaría ofreciendo “cargas adicionales de crudo vía Omán a fin de disipar las inquietudes vinculadas con las perturbaciones del suministro”. La firma Rapidan Energy, por su parte, estimó que las exportaciones sauditas de petróleo disminuirán en 400.000 barriles diarios este mes debido a la interrupción del oleoducto.

El petróleo intermedio de Texas (WTI), de referencia en Estados Unidos, cerró con una baja de 0,5%, hasta 101,91 dólares el barril, en los contratos de futuros para octubre. La cifra implicó una resta de 0,52 dólares respecto al cierre anterior, en una jornada marcada por las mismas informaciones sobre la oferta saudita de crudo adicional a refinerías asiáticas en los alrededores del estrecho de Ormuz.

El precio del petróleo bajó después de que Saudi Aramco confirmara que restablecerá en pocos días parte de la capacidad del oleoducto Este-Oeste. (REUTERS/Ahmed Jadallah/File Photo)

Pese a la baja en los precios, la tensión en la región no cedió. Al menos una persona de nacionalidad yemení murió este jueves como consecuencia de la metralla de un dron lanzado por los rebeldes hutíes de Yemen, que fue interceptado por las fuerzas saudíes en la provincia de Taif, al este de La Meca, informó la Defensa Civil saudí.

Los hutíes han apuntado sobre todo contra intereses petroleros de Riad, en un contexto en que los inversores se mantienen atentos a los distintos focos de conflicto en la región. El analista Tom Essaye advirtió en su informe diario Sevens Report que el petróleo sigue “lo suficientemente sobrevalorado a corto plazo como para que unos titulares más positivos puedan ejercer una presión moderada sobre los precios”.

Arabia Saudita busca recuperar cerca de la mitad de la capacidad del oleoducto Este-Oeste, que transporta unos siete millones de barriles diarios hacia el mar Rojo. (European Union/Copernicus Sentinel-3/Handout via REUTERS)

Essaye agregó que, para que el mercado experimente un alivio real, se necesitan “avances reales no solo hacia un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, sino también hacia la calma en la región, lo que ahora también incluye a los rebeldes hutíes del Yemen”.

La caída del petróleo se produjo un día después de que la Reserva Federal (Fed) anunciara que elevará en un cuarto de punto los tipos de interés, hasta una horquilla entre 3,75% y 4%. La decisión se dio en un momento en que los precios del crudo se habían disparado por encima de los cien dólares el barril, lo que había avivado el temor de los inversores a un aumento persistente de la inflación.

A la incertidumbre generada por los ataques hutíes contra la infraestructura petrolera saudita se sumó la escalada de agresiones contra instalaciones en el marco del conflicto entre Rusia y Ucrania, lo que mantuvo tensa la situación en el mercado de productos refinados. El analista de Global Risk Management, Arne Lohmann Rasmussen, afirmó: “En Rusia, las refinerías de Syzran y Sarátov han detenido su producción a raíz de ataques con drones ucranianos”.