
Las personas de 60 años o más concentran el 27% del gasto de consumo mundial, aunque representan el 15% de la población. Para 2036 controlarán cerca de un tercio del gasto global, según World Economic Forum, organización internacional con sede en Suiza, en un cambio que reconfigura mercados, productos y servicios en todo el mundo.
Ese consumo asciende hoy a USD 19 billones dentro de un gasto global estimado en USD 70 billones para 2026. La proyección de World Data Lab, firma de análisis de datos, indica que llegará a USD 34 billones en 2036.
La llamada economía plateada, que reúne bienes y servicios diseñados para poblaciones envejecidas, ya mueve unos USD 4,5 billones y crece al 7% anual. El ritmo duplica aproximadamente el avance del consumo general, que ronda el tres por ciento.
El trasfondo es demográfico. La esperanza de vida mundial subió en más de 25 años desde 1960, al pasar de alrededor de 48 a 74 años, mientras la tasa global de fecundidad cayó de 4,7 a 2,2 hijos por mujer.

De acuerdo con las Naciones Unidas, la población de 60 años o más era de 196 millones en 1950 y equivalía al 8% del total mundial. En 2025 llegó a 1.200 millones, el 15%, y para 2050 se espera que alcance 2.100 millones, más de una de cada cinco personas del planeta.
Ese grupo etario crece hoy a una velocidad más de tres veces superior a la de la población global. Citado por World Economic Forum, ese proceso tensiona sistemas de cuidado, empleo y pensiones y crea un nuevo motor de demanda.
América del Norte lidera el mercado, pero Asia-Pacífico avanza más rápido
El crecimiento de esta demanda es mundial, aunque por ahora está concentrado por regiones. América del Norte, encabezada por Estados Unidos, es el mayor mercado actual y de corto plazo: el gasto de los mayores de 60 años pasará de USD 7,4 billones a USD 11,7 billones en 2036.
En Asia-Pacífico, la expansión será más veloz. Allí ese gasto subirá de USD 4,9 billones a USD 10,2 billones y superará a Europa, donde se proyecta un alza de USD 5,4 billones a USD 8,6 billones en el mismo período.

El avance asiático está impulsado por el envejecimiento de Japón, Corea del Sur, China y el Sudeste Asiático. La demanda se concentra en turismo para mayores y productos vinculados con el envejecimiento saludable.
América Latina y África parten de una base menor, pero también muestran una expansión rápida. En el caso africano, el gasto de los adultos mayores se duplicará hacia 2036.
En Estados Unidos ya cambió el patrón de consumo
Estados Unidos aparece como el ejemplo más claro de una economía ya inmersa en esta transición. Sus 86 millones de adultos de 60 años o más gastan unos USD 6,7 billones al año; si ese mercado fuera un país, sería el tercero más grande del mundo, solo por detrás de Estados Unidos en su conjunto y China.
Los consumidores mayores explican hoy el 30% del gasto nacional en ese país. La proyección eleva esa participación al 33% en 2036.
Los datos muestran además una reasignación del consumo a medida que aumenta la edad. Suben los desembolsos en protección social, con un alza del 29%; productos médicos, 21%; servicios hospitalarios, 19%; seguros, 14%; y vivienda en propiedad, 13%.
En sentido inverso, caen los gastos en restaurantes, 21%; ropa, 14%; y transporte y compra de vehículos, 13%. La conclusión del informe es que los consumidores mayores no gastan menos: gastan de otra manera.
Los mayores de 60 ya son usuarios digitales y aceleran nuevos mercados
El informe conjunto Spending Longer and Living More: Why Ageing Consumers Will Shape Global Spending Through 2036, elaborado por World Data Lab, NielsenIQ y Silver Economy, sostiene que captar este crecimiento exige desmontar estereotipos sobre la vejez.

La encuesta Consumer Life de NielsenIQ muestra que el 81% de los estadounidenses mayores aspira a envejecer mejor que sus padres. El 51% dice sentirse más joven que su edad cronológica.
También son usuarios activos de canales digitales. Los adultos de 55 años o más representan el 34,5% de los compradores de salud y belleza en TikTok Shop, una proporción superior a la del grupo de 35 a 54 años.
Esa combinación de alfabetización digital y búsqueda de una vida más sana e independiente impulsa con fuerza la demanda de soluciones tecnológicas. Dentro de la economía plateada, las categorías de tecnología para la edad avanzan entre dos y tres veces más rápido que el promedio del mercado, pese a que muchas casi no existían hace cinco años.
Los sistemas de hogar inteligente y asistencia ambiental para vivir en casa crecen al 17% anual. La protección contra fraudes avanza al 15%, los dispositivos vestibles y de monitoreo de salud al 14%, y la robótica de cuidados y los acompañantes con inteligencia artificial al 12%.
El artículo publicado por World Economic Forum señala que este cambio demográfico exige algo más que ajustes menores de producto. Las empresas, sostiene, necesitan diseñar desde el inicio para consumidores mayores, asumir que la salud y la longevidad ya ordenan decisiones en sectores como alimentos, turismo, finanzas y tecnología cotidiana, y abandonar mensajes que traten a ese público como pacientes pasivos en lugar de participantes activos del consumo.