El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, difundió este 10 de septiembre en sus redes sociales un informe de Santander Corporate & Investment Banking que identifica el acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ajuste fiscal y un programa de reformas estructurales como bases para la transformación económica del país. El mandatario acompañó la publicación con la frase: “Gradualmente, y luego repentinamente”.
El documento, titulado El Salvador | reform commitment con fecha del 9 de septiembre de 2026, fue elaborado por Santander US Capital Markets, parte de la división global del Grupo Santander que presta servicios financieros y asesoramiento a grandes empresas e instituciones.
El análisis sostiene que el entendimiento alcanzado a nivel técnico con el FMI excede la reactivación del programa financiero. Para la entidad bancaria, constituye una nueva fase del compromiso de la administración de Bukele con la consolidación de las cuentas públicas y los cambios estructurales.
Según el informe, esa combinación podría fortalecer la percepción de los inversores sobre El Salvador y abrir espacio para una mejora de la calificación crediticia soberana. Santander consideró que una estrategia de inversión basada en eventuales retrocesos del mercado puede resultar atractiva, ante una perspectiva de reducción gradual de los diferenciales de riesgo respecto de países con notas similares.

La entidad señaló que los mercados recibieron de manera favorable el anuncio del acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los bonos salvadoreños se acercaron a las valuaciones de otros emisores de deuda de mayor riesgo, como Honduras y Bahamas, de acuerdo con el documento.
Asimismo, la institución también afirmó que aún existe margen para que esos precios se ajusten, en particular si el país recibe nuevas mejoras de calificación. El informe sostuvo que una revisión positiva de la perspectiva de Moody’s sobre la nota B3, o una reunión de comité para analizar una suba a B-, podría impulsar la demanda de instrumentos salvadoreños.
Una mejora en la calificación abriría la posibilidad de que más inversores institucionales incorporen deuda del país a sus carteras, sobre todo, aquellos con límites para operar con activos que no cuentan con determinadas notas crediticias.
El banco también remarcó que el programa acordado con el FMI incluye un mecanismo de refuerzo para avanzar en reformas fiscales si las metas iniciales no se cumplen. A su criterio, esa herramienta reduce el riesgo de ejecución y aporta previsibilidad al proceso de corrección de las cuentas públicas.
El ajuste fiscal y la reforma previsional forman parte de la próxima etapa
El informe anticipó que los detalles de los compromisos estructurales revisados se conocerán tras la aprobación del programa por parte del directorio del FMI. La segunda fase del ajuste fiscal prevé un superávit primario de 3% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2026.
Santander destacó que el resultado fiscal de los primeros meses del año ya superó el objetivo previsto para el primer semestre. También señaló que el país busca sostener una senda de crecimiento económico de 5%, con apoyo de la llegada de turistas y una mejora en los ingresos tributarios.
En materia previsional, el texto anticipa cambios paramétricos para elevar las contribuciones y modificaciones en los requisitos de liquidez destinados a garantizar el pago de jubilaciones a partir de 2027. El banco indicó que las reformas profundizarían las medidas orientadas a reforzar la transparencia y el marco institucional.
El programa contempla una trayectoria de convergencia gradual hacia niveles de endeudamiento y riesgo más cercanos a los de sus pares con mejor calificación, según la evaluación de Santander.
Educación, salud y seguridad aparecen como factores para sostener el crecimiento
La entidad financiera también vinculó el panorama fiscal con reformas en educación y salud. El informe resaltó los resultados del Sistema de Evaluación de la Educación Básica, aplicado a gran escala en 1,198 escuelas públicas de 171 municipios, según los datos citados en el documento.

Santander sostuvo que las herramientas educativas desarrolladas con entidades financieras mostraron resultados en lectura y ciencias luego de 18 meses de implementación.
El banco consideró que la administración de Nayib Bukele trasladó su enfoque de seguridad hacia áreas sociales que pueden incidir en el crecimiento de mediano plazo. El texto menciona al turismo y la manufactura como sectores con potencial para atraer inversiones.
Para Santander, la combinación de disciplina fiscal, reformas estructurales, mejora de indicadores sociales y capacidad política para ejecutar el programa puede sostener la trayectoria de El Salvador hacia una mejora gradual de sus condiciones financieras.



