Aunque es considerado uno de los mejores basquetbolistas de la historia, la carrera de Michael Jordan también estuvo atravesada por distintos fracasos. Lejos de negarlos, el estadounidense reveló que fueron esas decepciones las que lo ayudaron a alcanzar el éxito.
“He fallado más de 9000 tiros en mi carrera. Perdí casi 300 partidos. En 26 oportunidades confiaron en mí para realizar el lanzamiento ganador y fallé”, afirmó Jordan en una publicidad de Nike llamada Failure, que significa “fracaso” en español.
La reflexión de Michael Jordan sobre sus fracasos
Luego de esta frase, el basquetbolista concluyó: “He fracasado una y otra y otra vez en mi vida. Y por eso tengo éxito”. Para él, sus derrotas, además de representar obstáculos, le permitieron aprender, corregir errores y mejorar hasta transformarse en una de las máximas estrellas de la NBA.
Esta reflexión contrastaba con la imagen que Jordan había construido adentro de la cancha. En aquel entonces, el escolta ya contaba con cinco campeonatos de la NBA con los Chicago Bulls y era conocido en todo el mundo por su mentalidad ganadora.
Con esta enseñanza, buscó mostrar que esos momentos de éxito no llegaron por sí solos, sino que estuvieron acompañados por las ocasiones en las que se equivocó. En vez de ocultar sus fallos, los presentó como una parte más del proceso.
Los números que marcaron su carrera
En total, Michael Jordan jugó 15 temporadas en la NBA, de las cuales 13 fueron con los Chicago Bulls y dos con los Washington Wizards. En ese período, anotó 32.292 puntos, promediando 30,1 por partido, el más alto de la historia de la NBA.
Además de ganar seis títulos, fue elegido cinco veces como el jugador más valioso de la liga, seis veces el mejor jugador de las Finales y finalizó en diez temporadas distintas como el máximo anotador de toda la liga.
Sin embargo, con su frase propuso mirar el proceso a esos logros de otro manera: el éxito no solo significó evitar las derrotas para Jordan, sino atravesarlas, aprender, mejorar con cada fracaso e intentarlo nuevamente.




