
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha reivindicado este martes su capacidad para "impulsar" un proceso de paz en la península coreana y al hilo ha manifestado su deseo de que Corea del Norte y Estados Unidos retomen "sin demora" las conversaciones.
"Espero que el diálogo, suspendido desde hace mucho tiempo, entre Corea del Norte y Estados Unidos pueda reanudarse sin demora. Sentaremos las bases para que este diálogo (entre ambos países) se convierta en un diálogo entre las partes involucradas para poner fin a la guerra en la península coreana y transitar hacia un régimen de paz", ha asegurado ante la Asamblea General de la ONU celebrada en Nueva York.
En este sentido, el mandatario surcoreano ha aplaudido la "determinación" del presidente estadounidense, Donald Trump, la cual, ha asegurado, ha permitido crear una "oportunidad, arduamente conseguida, para el cambio", en alusión a las reiteradas declaraciones del inquilino de la Casa Blanca para conversar con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un.
En otro orden de cosas, Lee ha abordado el conflicto en Oriente Próximo y en particular los desafíos a la cadena de suministro global de energía, habida cuenta del bloqueo del estrecho de Ormuz y las hostilidades en torno al paso de Bab el Mandeb, con los combates entre los rebeldes hutíes y las fuerzas leales al Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente.
"Las rutas marítimas en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo han sido bloqueadas repetidamente, lo que nos ha recordado una oscura realidad: que convertir energía y logística en armas puede generar graves conmociones en la vida de los ciudadanos del mundo", ha advertido.
El presidente ha recordado que "la libertad de navegación y el paso seguro en los estrechos internacionales forma parte del Derecho Internacional y constituye uno de los fundamentos de la economía global", por lo que ha aseverado que los ataques a buques y la tripulación "no se pueden justificar bajo ninguna circunstancia".
Lee, que ha reclamado "hacer un mejor uso de marcos como los del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA)", ha anunciado la creación de "marcos de cooperación más sólidos en relación con la cadena de suministro energético global para evitar este tipo de crisis o que se conviertan en (...) escaladas incontrolables que afectan a la economía mundial".
Pese a ello, ha apostado por el multilateralismo para hacer frente a estos "problemas". "No podemos permitirnos permanecer inactivos ante algo que afecta a todas las naciones. La forma más realista y urgente para los países que tienen esta capacidad es unir sus esfuerzos para ampliar la cooperación", ha alentado.


