El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, negó la fabricación de armas nucleares y le contestó a Donald Tump, que ayer prometió en la Asamblea General de la ONU “aniquilar a la República Islámica” en caso de no llegar a un acuerdo, y afirmó: “Nos golpearon, pero no nos arrodillaremos”.

Tras recordar el asesinato por Israel y Estados Unidos del líder supremo Ali Jamenei, así como los bombardeos contra una escuela primaria que mataron cerca de 200 niños y adultos, Pezeshkian afirmó que su país “fue víctima de terrorismo”.

“Necesitamos contar con la fuerza porque un pueblo que no se puede defender en el mundo de hoy será pisoteado”, sostuvo el mandatario.

Y agregó: “Los poderosos en lugar de pensar en la humanidad, la justicia y la democracia parecen ser los que crean la inestabilidad y la destrucción”.

“Están cometiendo genocidio y luego tachan a otros de terroristas”, dijo tras recordar la muerte de 80.000 palestinos en la guerra entre Hamas e Israel.

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