Las fuerzas navales y aéreas del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China realizaron este domingo ejercicios militares coordinados en torno al atolón de Scarborough, un área disputada con Filipinas en el mar de China Meridional. El comando castrense chino señaló que el operativo tuvo lugar cerca de Huangyan Dao, como denomina Beijing a ese atolón, y lo presentó como una respuesta a “las acciones de ciertos países que han socavado la paz y la estabilidad regionales”.
La institución militar indicó que el despliegue buscó elevar la preparación operativa de sus tropas para proteger lo que describe como la soberanía territorial del país, además de sus intereses y derechos marítimos.
El ejercicio se produjo tras una sucesión de incidentes entre Beijing y Manila en las aguas cercanas. Entre agosto y septiembre, un barco chino desarrolló una “investigación geológica integral y multidisciplinar” alrededor de Scarborough. A principios de este mes, el EPL también efectuó una “patrulla de alerta de combate” en el mar y el espacio aéreo de la zona.
Los desacuerdos se extendieron a otros sectores del mar de China Meridional: ambas partes se responsabilizaron mutuamente por una colisión, mientras que el régimen chino cuestionó el envío de un buque filipino de abastecimiento al arrecife Second Thomas (conocido como Ayungin en Filipinas y Ren’ai Jiao en China).

Filipinas conserva en ese arrecife una embarcación encallada desde 1999, que utiliza para mantener presencia en el área. La disputa se acentuó desde que Ferdinand Marcos Jr. asumió la Presidencia de Filipinas en 2022. Bajo su Gobierno, Manila profundizó la cooperación militar con Estados Unidos y endureció su postura frente a los reclamos territoriales chinos.
La Guardia Costera de China acusó el viernes a Filipinas de enviar la embarcación a Second Thomas, pese a las advertencias de Beijing. El portavoz chino Jiang Lue afirmó que el buque filipino llegó el jueves con suministros para el Sierra Madre, la nave que Manila mantiene encallada en el arrecife.
Jiang sostuvo que las autoridades filipinas “violaron sus compromisos” con esa operación. También indicó que unidades chinas aplicaron medidas “de acuerdo con la ley”, entre ellas seguimiento en la zona y advertencias por radio a la embarcación.
El representante de la Guardia Costera de China acusó además a Manila de cometer “actos provocadores” durante un feriado chino y de impulsar una campaña de propaganda alrededor del episodio.
Según Beijing, la actuación filipina “dañó la paz y la estabilidad regionales” y exigió que Filipinas “detenga inmediatamente” las que considera provocaciones. La Guardia Costera afirmó que continuará sus operaciones de “protección de derechos y aplicación de la ley” en las islas Spratly y sus aguas próximas, incluido el arrecife Second Thomas.
Filipinas mantiene una pequeña guarnición a bordo del Sierra Madre para sostener su reclamación sobre el arrecife. El lugar forma parte de los principales focos de tensión bilateral, junto con los atolones de Scarborough y Sabina.
Beijing sostiene una reclamación sobre casi todo el mar de China Meridional, aunque Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán también reclaman partes de ese espacio marítimo. La zona concentra aproximadamente el 12% de los caladeros del mundo, posibles reservas de hidrocarburos y rutas por donde pasa alrededor del 30% del comercio global.
(Con información de EFE)



