Las Fuerzas Armadas de Irán aseguraron que castigarán al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, incluso si concluye la guerra, por la muerte del líder supremo Ali Khamenei.
El conflicto regional se acerca a los siete meses y permanece estancado, mientras aumentan las sanciones estadounidenses y se registran ataques iraníes ocasionales contra petroleros en el estrecho de Ormuz.
El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de brigada Abolfazl Shekarchi, sostuvo en una entrevista con la televisión estatal que Teherán no renunciará a represalias aunque cambie el escenario político. “Incluso en caso de que esta guerra termine, sin duda alguna ni excepción, no perdonaremos a los asesinos de nuestro líder supremo ni a los civiles inocentes e indefensos, especialmente a los niños muertos de este pueblo, y haremos que los responsables paguen por sus actos”, afirmó.

Shekarchi advirtió que el castigo contra Trump y Netanyahu llegará “tarde o temprano”, aun cuando ambos ya no ocupen cargos oficiales. El militar los calificó de “asesinos y criminales de guerra”.
Estados Unidos e Israel abatieron a All Khamenei y a otros altos cargos iraníes el 28 de febrero, durante la primera jornada de la guerra. Sectores conservadores del régimen persa reclaman desde entonces represalias por la muerte del ayatollah.
En medio de estas persistentes amenazas y de la tensión en Medio Oriente, la preocupación por posibles acciones iraníes también alcanzó a la seguridad presidencial estadounidense. Trump fue trasladado a un segundo avión, oculto en un carrito de transporte de equipaje utilizado como señuelo, al final de una visita a Turquía en agosto. La decisión se tomó después de que los servicios de inteligencia de Estados Unidos detectaran una amenaza creíble de Irán contra el avión presidencial.
Esta nueva amenaza de Teherán tiene lugar horas después de que la República Islámica afirmara que no cederá en las condiciones que planteó para reabrir el estrecho de Ormuz, pese al rechazo de Trump a una propuesta de siete días para restablecer el tránsito marítimo y poner fin a la guerra. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, defendió la iniciativa al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“Nuestras condiciones son claras y cualquier paso hacia adelante para reabrir el estrecho de Ormuz está ligado al cumplimiento de estas condiciones, en las cuales no retrocederemos”, dijo Araqchi, citado por la agencia Tasnim.
El plan contemplaba el cese de las hostilidades en Oriente Medio, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra Irán, la liberación de activos iraníes congelados y el fin de las sanciones al petróleo iraní. Trump respondió el sábado desde la Casa Blanca que había rechazado la propuesta. El presidente estadounidense afirmó que su país ya tiene “el control total” de Ormuz y que por esa vía circulan cada día “cantidades masivas” de petróleo.
Araqchi señaló que Teherán espera una respuesta formal a través de Qatar y Pakistán, los mediadores entre ambos países. El ministro cuestionó las declaraciones públicas de Trump al afirmar que el mandatario estadounidense “lamentablemente hace demasiadas declaraciones contradictorias”.
La hoja de ruta iraní buscaba aplicar los compromisos de un memorando de entendimiento alcanzado por Irán y Estados Unidos en junio bajo mediación pakistaní. El acuerdo quedó interrumpido menos de un mes después, cuando Trump lo dio por terminado tras los ataques iraníes contra buques y petroleros en el estrecho de Ormuz a comienzos de julio.



