Sabadell (Barcelona), 12 sep (EFE).- El Club Natació Sabadell ha defendido que la decisión de no renovar a la campeona olímpica y mundial de waterpolo Maica García responde "exclusivamente a criterios deportivos" y ha asegurado que en todo momento respetó sus derechos y la legalidad durante su embarazo y posterior reincorporación.
En un comunicado emitido este sábado, el club catalán repasó la cronología de su relación contractual con García y destacó el reconocimiento a la trayectoria de la waterpolista, a la que considera "la mejor deportista de la historia del Club Natació Sabadell" y una de las principales protagonistas de la etapa más exitosa del waterpolo de la entidad.
Según el Sabadell, en el verano de 2024, antes de los Juegos Olímpicos de París, ambas partes acordaron prolongar su relación contractual hasta el 31 de agosto de 2025. Ante la intención manifestada por la jugadora de ser madre, el acuerdo contemplaba la posibilidad de extender el vínculo más allá de esa fecha.
García comunicó su embarazo en enero de 2025 y, a partir de entonces, el club asegura que puso a su disposición "todos los recursos médicos, técnicos y logísticos necesarios" para acompañarla durante esta etapa y su posterior reincorporación a la actividad deportiva.
En abril de ese año, el Sabadell hizo efectiva la posibilidad de prorrogar el contrato y extendió la relación laboral hasta el 31 de agosto de 2026, en lugar de darla por finalizada en agosto de 2025, continúa el comunicado.
La entidad sostiene que tomó esta decisión para "garantizar la plena protección de los derechos de la jugadora" y acompañarla durante todo el proceso derivado del embarazo, en cumplimiento de la legislación vigente.
El proceso de salida se inició el 28 de abril de 2026, cuando la presidencia del club comunicó a García, en una reunión presencial y con más de cuatro meses de antelación al vencimiento de su contrato, que no se le ofrecería una nueva vinculación a partir del 31 de agosto. La decisión, según el club, respondió "exclusivamente a criterios técnicos y deportivos ligados a la reestructuración del proyecto".
A petición de la jugadora, ambas partes volvieron a reunirse el 6 de mayo. El club vallesano mantuvo su decisión, pero le ofreció explorar otras funciones profesionales dentro de la entidad, al margen de la práctica activa del waterpolo. García rechazó la propuesta porque quería continuar su carrera deportiva en otro club, argumenta el Sabadell.
La entidad también destaca que abonó íntegramente a la jugadora los incentivos económicos previstos en su contrato para el supuesto de retirada del waterpolo profesional, pese a conocer su intención de seguir compitiendo en otro equipo.
El pago se efectuó el 1 de septiembre, un día después de expirar el contrato, y el 2 de septiembre el club tramitó su baja en la Seguridad Social, con lo que dio por concluida la relación laboral.
El Sabadell concluye que esta cronología acredita que actuó "conforme a la legalidad", respetando los derechos de García y por motivos "estrictamente deportivos" a la hora de configurar su nuevo proyecto.
La deportista, que acaba de fichar por el CN Sant Andreu, rompió este jueves su silencio para comunicar que valora denunciar ante la justicia al club con el que ha mantenido una relación de 32 años, en los que conquistó más de 70 títulos, entre ellos siete Ligas de Campeones, y al que considera su "vida".
La boya española argumentó que su vínculo contractual se extendía hasta el 31 de agosto de 2027, a partir del artículo 6 bis del Real Decreto 1006/1985, introducido por la Ley Orgánica 2/2024, de 1 de agosto, que regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales.
García relató que esta situación le provocó "muchísimo dolor" y "un cuadro fuerte de ansiedad". EFE
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