El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, defendió ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes la asistencia dirigida a Argentina a fines de 2025 y sostuvo que la operación resguardó recursos estadounidenses. El funcionario definió al país como un aliado y describió la línea de swap como una herramienta con garantías.
Bessent respondió a preguntas de representantes sobre el programa que el Departamento del Tesoro instrumentó mediante el Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF, por sus siglas en inglés). La asistencia contempló un monto de hasta USD 20.000 millones y buscó contener la fragilidad de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la volatilidad cambiaria y la presión sobre los mercados financieros.
Bessent dijo que la línea de swap contó con respaldo total
Durante su testimonio, el secretario señaló que la herramienta tuvo una estructura que limitó la exposición del gobierno estadounidense. “En Argentina, tuvimos una línea de swap totalmente garantizada, de la que ellos solo utilizaron un monto pequeño”, declaró ante los legisladores.
El funcionario ubicó como prioridad la protección de los recursos públicos de su país. “El objetivo fue proteger el capital del pueblo estadounidense. De hecho, obtuvimos decenas de millones de dólares”, afirmó. Según sus palabras, la operatoria generó ingresos para Estados Unidos mientras se desplegaba la asistencia financiera.
Bessent también vinculó la medida con un objetivo de política exterior. “Logramos tender un puente hacia un aliado estadounidense”, sostuvo. Luego se refirió a las menciones que durante la audiencia asociaron al Gobierno argentino con el presidente Donald Trump y marcó una diferencia: “Como todos dijeron, un aliado de Trump. No: este es un aliado estadounidense”.
El programa se activó en un escenario de presión sobre las reservas
La asistencia cambiaria se instrumentó hacia fines de 2025 a través del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro. El esquema se presentó en un contexto de reservas frágiles en el BCRA, volatilidad en el mercado de cambios y tensiones sobre los activos financieros.
El mecanismo formal incluyó una línea de swap y un acuerdo de estabilización cambiaria con el Tesoro estadounidense. Bajo esa modalidad, el Tesoro compró pesos argentinos de manera temporal y suministró dólares y fondos. La intervención apuntó a moderar las expectativas de devaluación y a atender la falta de liquidez.
Parte de los recursos y de las herramientas asociadas se destinó a atravesar vencimientos con organismos internacionales, entre ellos pagos al Fondo Monetario Internacional (FMI). El programa también otorgó al BCRA capacidad para intervenir en el mercado sin reducir sus reservas netas. La referencia de contexto para este mecanismo fue el rescate de México de 1995, durante el llamado Efecto Tequila.
La asistencia derivó en operaciones de deuda y luego se canceló
Una vez que pasaron los momentos de mayor tensión del frente financiero y electoral, una parte de la línea contingente se transformó en operaciones de endeudamiento efectivo para Argentina. Esa evolución modificó la composición de los pasivos financieros del país en moneda extranjera.
El Gobierno argentino canceló y devolvió los fondos que utilizó bajo el entendimiento de swap con el Tesoro de Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses confirmaron la restitución de los capitales prestados, con lo que se cerró formalmente el ciclo de asistencia de emergencia.
En su intervención ante la Cámara de Representantes, Bessent relacionó el respaldo con la orientación económica del gobierno de Javier Milei. “Milei sacó a Argentina de gobiernos de extrema izquierda y antiestadounidenses, y el país se convirtió en un faro para América Latina”, expresó.
El secretario mencionó además una intervención de un congresista de Connecticut que relató su presencia en Bolivia. A partir de esa referencia, incluyó a Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador entre los países de la región que, según dijo, identificaron límites en las políticas de extrema izquierda. “Esas políticas nunca funcionaron en ningún lugar y tampoco les funcionaron a ellos; ahora quieren liderazgo en una economía basada en el mercado”, declaró.
El diseño del entendimiento combinó una línea disponible para su uso con operaciones que Argentina activó durante el período de tensión. Bessent indicó que el monto utilizado resultó pequeño frente a la capacidad total del programa. La información sobre la cancelación precisó que los fondos operados regresaron al Tesoro estadounidense y que el acuerdo concluyó después de esa devolución.



