Emiratos Árabes Unidos condenó con dureza los recientes ataques de los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, contra Arabia Saudita, y reclamó un enfoque regional para “gestionar” a los actores no estatales que amenazan la estabilidad de Medio Oriente, dijo la ministra de Estado, Lana Nusseibeh, en una entrevista con el medio The National en Nueva York.
“Hemos estado pidiendo la gestión de los actores no estatales en la región durante más de una década, incluso cuando formábamos parte de una coalición en Yemen, y por eso los ataques de los hutíes durante el fin de semana contra la estabilidad y la soberanía de Arabia Saudita son un escándalo”, sostuvo Nusseibeh. “Los condenamos enérgicamente, como lo hemos hecho de manera consistente. La ONU no puede estar ausente en algunas de estas crisis centrales de nuestra época. Necesitamos que el sistema internacional funcione mejor para ayudar a mediar en esto”, agregó.
El avance del grupo armado, que tomó el control de la costa oeste de Yemen y domina el estratégico estrecho de Bab al Mandeb, generó crecientes pedidos de acción para frenar su expansión en Yemen y su creciente alcance hacia el Cuerno de África, en momentos en que la guerra entre Estados Unidos e Irán sigue afectando a países de toda la región, con ataques contra buques que transitan el estrecho de Ormuz y una amenaza creciente sobre el propio Bab al Mandeb.
Un mensaje de optimismo pese a “uno de los períodos más desafiantes”
Emiratos Árabes Unidos, que este año sufrió un ataque directo de Irán, insistió pese a ello en la vía diplomática, buscando no solo el fin de la guerra con Teherán sino también de otros conflictos que atraviesan la región. “Estamos muy concentrados en la desescalada y el diálogo”, afirmó Nusseibeh. “Aunque parece que este es un momento realmente incierto (...) un momento desafiante, no es momento de perder la esperanza. No es momento de perder el optimismo sobre el futuro. No es momento de abandonar la diplomacia y el compromiso renovado con el multilateralismo”, agregó.
“Llegamos a la Asamblea General de este año orgullosos y confiados por lo que atravesamos durante el último año. Aprendimos algunas lecciones que nos gustaría seguir utilizando en las conversaciones que tendrán lugar esta semana”, sostuvo.
Una ONU con menor peso en la mediación de conflictos
Más de 1.000 reuniones bilaterales entre Estados miembros se desarrollan esta semana en Nueva York, en un contexto en el que la ONU jugó un rol más limitado en la mediación de conflictos, con los países del Golfo y otros actores de Medio Oriente asumiendo cada vez más un papel directo en la resolución de crisis. “La ONU no ha estado a la vanguardia de los esfuerzos de paz y mediación de la manera en que tradicionalmente estábamos acostumbrados a verla en décadas anteriores”, reconoció Nusseibeh. “Hay una crisis de confianza y un déficit en la capacidad de la ONU para mediar entre grandes potencias, actores no estatales (y) un nuevo y complejo abanico de actores en el escenario mundial actual para lograr la resolución de conflictos”, añadió.
Sudán: un pedido de alto el fuego humanitario inmediato
Nusseibeh también puso el foco en la guerra en Sudán, donde el enfrentamiento entre las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) devastó al país de 50 millones de habitantes. La funcionaria pidió una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que imponga un alto el fuego humanitario inmediato, en paralelo a una propuesta estadounidense —que calificó de “iniciativa muy positiva”— para extender a todo el país el embargo de armas actualmente vigente solo para Darfur, luego de que surgiera nueva evidencia sobre el uso de armas químicas por parte de las SAF.
“Necesitamos ver un movimiento hacia un gobierno civil independiente”, sostuvo Nusseibeh, y rechazó que la causa de la guerra civil sudanesa recaiga únicamente en otros países. “Es un país enorme que atravesó décadas de guerra civil. Esta es otra iteración, otro ciclo de eso”, explicó, y remarcó la necesidad de “rendición de cuentas y justicia para todas las víctimas” y de estabilizar al país: “Es demasiado grande para fracasar”.

