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Unos 1.900 trabajadores sindicalizados de Blizzard Entertainment votaron a favor de ratificar su primer convenio colectivo después de años de negociaciones. El acuerdo obliga al estudio a negociar con el personal el uso de inteligencia artificial generativa y mejora las protecciones ante posibles despidos, con indemnizaciones adicionales y un mecanismo para regresar a puestos vacantes.

Qué cambia ante los despidos

El convenio cubre al personal representado por el sindicato en los equipos de World of Warcraft, Overwatch, Diablo, Hearthstone y Warcraft Rumble. Se trata de cinco de las principales franquicias activas de Blizzard, por lo que las condiciones alcanzan a trabajadores vinculados con juegos de distintos géneros y modelos de negocio.

Una de las medidas centrales es el aumento de la indemnización para los empleados despedidos. El acuerdo también incorpora un derecho de reincorporación: durante los 14 meses posteriores al anuncio de un despido, la persona afectada podrá ser considerada para puestos vacantes dentro de cualquier unidad de negociación de Blizzard.

Este mecanismo no garantiza un regreso automático. Su función es dar prioridad o una vía formal a antiguos empleados cuando aparezca una oportunidad compatible dentro de los equipos cubiertos. Hasta ahora, un despido podía cortar el vínculo laboral sin una herramienta equivalente para volver a ingresar al estudio.

El convenio también ofrece al personal la posibilidad de presentar reclamos ante situaciones consideradas injustas en el lugar de trabajo. Esta clase de procedimiento permite que una disputa sea tratada mediante las reglas pactadas entre el sindicato y Blizzard, en lugar de quedar limitada a decisiones internas de la dirección.

La IA generativa deberá negociarse

Blizzard tendrá que negociar con los trabajadores representados antes de definir cómo utiliza la inteligencia artificial generativa en sus procesos de desarrollo. Esta tecnología comprende sistemas capaces de producir texto, imágenes, audio, código u otros contenidos a partir de instrucciones y materiales utilizados para su entrenamiento.

La cláusula conocida no establece una prohibición total ni concede un veto automático sobre cualquier herramienta. El cambio concreto es que Blizzard ya no podrá tratar el tema únicamente como una decisión de gestión: el uso de estos sistemas dentro de los equipos cubiertos deberá formar parte de la negociación con el personal.

La protección resulta relevante para áreas como arte, escritura, programación y control de calidad, donde las herramientas generativas pueden modificar tareas, flujos de producción y necesidades de contratación. La información difundida sobre el convenio no especifica qué programas podrán utilizarse ni fija límites técnicos comunes para todos los proyectos. Esos detalles quedarán sujetos a las conversaciones correspondientes.

Simon Hendrick, desarrollador de control de calidad de Overwatch, describió el acuerdo como el inicio de una nueva etapa para el estudio. En declaraciones recientes, destacó la indemnización más elevada, el derecho a ser readmitido y la posibilidad de reclamar ante injusticias laborales como algunas de las principales protecciones obtenidas.

“Espero con ilusión el día en que todos en el sector puedan disfrutar de las protecciones que nos ofrece este contrato”, afirmó Hendrick. El trabajador también expresó su expectativa de que condiciones similares lleguen a otros equipos de desarrollo.

Overwatch 2 | Desarrollador: Blizzard Entertainment | Distribuidor: Blizzard Entertainment

El acuerdo llega durante los recortes de Xbox

La ratificación se produce mientras Xbox recorta miles de puestos de trabajo en sus diferentes divisiones. Ese contexto aumenta el peso práctico de las cláusulas vinculadas con indemnizaciones y reincorporaciones, especialmente para quienes trabajan en estudios grandes y proyectos sujetos a reorganizaciones internas.

Las nuevas reglas no impiden que Blizzard realice despidos. Sí determinan mejores condiciones económicas para las personas afectadas y crean una vía para que puedan regresar cuando se abra una vacante adecuada. La diferencia es concreta: el convenio regula qué sucede después de la decisión y amplía los derechos disponibles para responder a ella.

El contrato tampoco resuelve por adelantado cada disputa relacionada con la IA generativa. Obliga a que el tema pase por una mesa de negociación, mientras que las protecciones laborales entran en un marco formal acordado después de varios años de conversaciones.

Para el personal despedido, el derecho a ser considerado para vacantes permanecerá vigente durante 14 meses contados desde la fecha en que se anuncie la desvinculación.