Las empresas que operan en múltiples provincias y sectores enfrentan un desafío particular: construir una cultura común en contextos geográficos y laborales muy distintos entre sí, desde oficinas corporativas hasta yacimientos mineros en zonas remotas.

Aramark es una firma global de servicios de alimentación y gestión de instalaciones con presencia en la Argentina desde hace más de 30 años. Tamara Chichik, gerente de Recursos Humanos de la compañía, participó de Infobae Talks Marca Empleadora para describir esa operación local.

“Somos casi 2.000 colaboradores y brindamos 20 millones de servicios de comidas durante todo el año”, precisó. El trabajo se extiende a lo largo de 15 provincias del país, con clientes en sectores como industria, salud, petróleo y minería.

A nivel global, opera en 15 países y emplea a más de 260.000 personas. “Nos consideramos más un socio, que no somos un simple proveedor, sino el socio que le permite a las empresas dedicarse realmente a lo que mejor saben hacer. Nosotros nos ocupamos de los servicios, que es también nuestra especialización”, explicó Chichik.

El 85% de las dotaciones en sitios de operación remotos, como yacimientos mineros, corresponde a personal de las localidades cercanas (Gustavo Gavotti)

Contratación local en zonas de operación remotas

La búsqueda se enfoca en mano de obra proveniente de las localidades cercanas a los proyectos, en particular en el sector minero. “Son personas que nacieron en ese lugar, se criaron en ese lugar, conocen la cultura, tal vez no tienen las mismas facilidades que tenemos nosotros en las grandes ciudades”, señaló la gerente. Según detalló, el 85% de las dotaciones en esos sitios corresponde a personal local.

Ese esquema se complementa con capacitaciones en gastronomía, elaboración de currículums y manejo de herramientas como Excel, pensadas tanto para quienes buscan sumarse como colaboradores como para quienes proyectan iniciar un emprendimiento propio.

Compras a pequeños productores como motor económico local

Entre el 60% y el 80% de las compras se destinan a pequeños y medianos productores de las zonas donde se opera. “El objetivo de Aramark es que si en algún momento estos proyectos dejan de existir, estos emprendedores pequeños y medianos también puedan seguir sustentándose y puedan abrir su abanico de comercialización”, explicó Chichik, quien remarcó el acompañamiento y el asesoramiento activo que reciben esos proveedores.

Entre el 60% y el 80% de las compras de la compañía se destinan a pequeños y medianos productores de las zonas donde opera (Maximiliano Luna)

Una cultura compartida en una operación dispersa

Para sostener valores comunes pese a la dispersión geográfica, la compañía se apoya en códigos de buenas prácticas de negocios y en el trabajo de sus líderes como multiplicadores de esos lineamientos. A eso se suman instancias puntuales como el Día del Reconocimiento del Empleado, una celebración global destinada a agradecer el trabajo cotidiano de los equipos, y el ABC Day, una jornada de voluntariado corporativo que integra a personal de distintas áreas.

También se participa de Chef Cup, una competencia global donde cocineros de distintos países —como República Checa, China, Chile y la Argentina— compiten durante una semana e intercambian prácticas culinarias. “Cuando tenemos algún evento en particular, es como que también recibimos soporte de equipos operativos de otros países”, agregó Chichik.

Crecimiento interno dentro de la organización

La ejecutiva identificó a la vocación de servicio, la empatía y la capacidad de trabajar en equipo como atributos centrales al momento de evaluar el potencial de un colaborador. “Entendemos que el potencial está en todos lados, pero es entender cuándo la persona realmente le interesa desarrollarse, le interesa ir más allá o asumir responsabilidades que no tiene”, explicó.

Trayectorias internas como la del actual subgerente de operaciones, que ingresó como ayudante de cocina, reflejan el crecimiento dentro de la organización (Gustavo Gavotti)

Esa mirada se tradujo en trayectorias internas concretas. El actual subgerente de operaciones comenzó como ayudante de cocina y pasó luego por los puestos de cocinero, administrador de contrato, gerente de contrato y jefe de operaciones. Otro colaborador ingresó como pasante y hoy ocupa un cargo gerencial tras 25 años en la firma, mientras que la actual CFO empezó su carrera como analista junior.

El año pasado, Aramark recibió un reconocimiento de Employers for Youth como empleadora de talento femenino en la Argentina, además de figurar entre las mejores empresas para trabajar dirigidas a jóvenes talentos. Quienes estén interesados en sumarse pueden escribir a este correo electrónico.