En 1997, cuando Harry Potter recién comenzaba a llegar a las librerías, una mujer compró tres libros usados en un local de segunda mano de Crystal Palace, Londres. Pagó apenas 40 peniques por los tres, unos 45 centavos de dólar de aquella época.

Entre ellos había un ejemplar de Harry Potter y la piedra filosofal, el primer libro de la saga de J.K. Rowling. La mujer, que hoy tiene 52 años y vive en Italia, tenía 26 cuando hizo aquella compra y, según contó, ni siquiera había prestado demasiada atención al libro.

Lo había comprado mientras buscaba novelas de Agatha Christie en una de sus librerías de segunda mano habituales. Los libros estaban apilados en canastos en el piso y tenían un precio máximo de 40 peniques. El ejemplar de Harry Potter apareció entre las novelas de misterio y terminó en su bolsa casi por casualidad.

El libro que compró casi sin mirar

La mujer contó que en aquella época no tenía mucho dinero, pero que le gustaba recorrer las librerías de segunda mano los sábados a la mañana. Su intención era encontrar libros de Agatha Christie, Dorothy Sayers o Ngaio Marsh.

El ejemplar de “Harry Potter y la piedra filosofal” fue comprado en 1997 por una mujer que buscaba libros de Agatha Christie. (Foto: AP)
El ejemplar de “Harry Potter y la piedra filosofal” fue comprado en 1997 por una mujer que buscaba libros de Agatha Christie. (Foto: AP)

“Creo que ni siquiera lo miré bien”, contó años después al referirse al ejemplar de Harry Potter. Durante mucho tiempo, el libro quedó guardado sin que ella supiera que tenía entre sus manos una pieza muy buscada por los coleccionistas.

La situación cambió cuando, una noche, estaba navegando por internet y encontró una noticia sobre los precios que alcanzaban algunos ejemplares antiguos de Harry Potter. Entonces decidió revisar el suyo.

Por qué ese ejemplar era tan raro

El libro no era una edición común de Harry Potter y la piedra filosofal. Se trataba de una copia de prueba sin corregir, una versión que se imprimió antes de la publicación definitiva de la novela. Bloomsbury produjo solamente 200 ejemplares de esa versión. Además, tenía algunos errores que fueron corregidos en las ediciones posteriores.

Uno de los detalles más llamativos aparecía en la portada interior: el nombre de la autora figuraba como “J A Rowling” en lugar de “J K Rowling”. En otra parte del libro también aparecía el nombre completo, “Joanne Rowling”. Esas características ayudaron a identificar el ejemplar como una de las primeras versiones impresas de la novela que terminaría convirtiéndose en un fenómeno mundial.

De 40 peniques a más de 14.000 libras

Después de descubrir que podía tratarse de un libro valioso, la mujer se puso en contacto con Jim Spencer, especialista en libros de la casa de subastas Hansons.

El ejemplar finalmente fue llevado a una subasta. La oferta ganadora alcanzó las 11.000 libras, pero con la comisión de la venta el precio total llegó a 14.432 libras, equivalente a más de US$18.000. Fue comprado por un coleccionista privado del Reino Unido. La diferencia entre el precio que había pagado originalmente y el valor que alcanzó décadas después fue enorme: de apenas unos centavos a una cifra de cinco dígitos.