Mientras en el resto del mundo debatimos cuál es la edad adecuada para comprar un móvil a un niño, en China la mayoría de niños llevan un dispositivo electrónico desde muy tierna edad, pero no es un móvil, sino un smartwatch. Los relojes inteligentes infantiles se han consolidado como la opción predilecta de los padres más protectores, también conocidos como 'padres helicóptero', porque les permite localizar y llamar a sus hijos pequeños sin el acceso ilimitado a apps que ofrece un smartphone.
El reloj de los niños chinos. Se calcula que uno de cada tres niños chinos de entre 5 y 12 años lleva un smartwatch de este tipo. Existen varias marcas, pero hay una que se ha comido el mercado hasta el punto de que ya tiene un 48% de cuota de mercado de relojes infantiles y un 7% de cuota de mercado total, creciendo incluso más que Apple.
En China se llama Xiaotiancai, que se traduce por Little Genius, pero en Occidente se comercializan como Imoo. Son relojes con conectividad móvil que cuentan con GPS, mensajes y opción de hacer videollamadas. En los modelos avanzados la localización va más allá, permitiendo ubicar al niño incluso si se encuentra dentro de un edificio. Los precios están en torno a 100 y 300 euros.
El atractivo para los padres. En un reportaje del Wall Street Journal, varios padres y madres hablan de lo que les llevó a hacerse con uno de estos dispositivos. "Si no llevara reloj, estaría muy preocupado. Tendría que vigilarlo en todo momento", cuenta uno de ellos. Su hijo no sale solo de casa, pero el reloj les da seguridad ante un posible despiste puntual, por ejemplo que se pierda en el supermercado o en el parque.
El beneficio para los padres está claro: les permite saber dónde están sus hijos y hablar con ellos en cualquier momento, al tiempo que evitan exponerlos a todo lo que ofrece un smartphone. Estos smartwatch también tienen apps, pero están más limitadas y además los padres pueden controlar qué instalan o qué contactos instalan en sus agendas.




