Este miércoles 2 de septiembre, Irán acusó a Estados Unidos de "crimen de guerra" tras la explosión de un misil que dejó cinco personas muertas y 68 heridos que asistían a una boda, en el sur del país. Teherán advirtió represalias, lo que eleva los temores de una nueva escalada de las hostilidades. Las dos partes reanudaron los ataques el fin de semana, tras un mes de pausa.