En Japón el 30% de la población ya es anciana. Ahora debe averiguar cómo de sostenible es una sociedad superenvejecida

Japón está a más de 10.000 kilómetros de la península ibérica y su historia y raíces culturales poco tienen que ver con las de España. Sin embargo, el país asiático es un referente para Europa (y buena parte del mundo) en un aspecto clave: demografía. Con la tasa de natalidad por los suelos y una sociedad cada vez más envejecida, Japón ofrece un anticipo de las consecuencias que puede tener el invierno demográfico a nivel social, laboral y económico. Y en ese camino acaba de cruzar una línea roja: los ancianos ya suponen casi el 30% de su población.

Y salvo volantazo demográfico, todo indica que esa cifra seguirá creciendo.

Nuevo dato, nuevo mazazo. A diferencia de lo que ocurre en Corea del Sur, que parece (parece) haber dado con la tecla para reactivar su natalidad, en Japón cada nueva estadística demográfica equivale a un descalabro. Acaba de suceder. Para celebrar el Día del Respeto a las Personas Mayores, el Gobierno nipón ha publicado estadísticas actualizadas sobre el tamaño que tiene la población anciana en el país. Y (para sorpresa de nadie) marcan un nuevo máximo.

Que Japón tenga 100.000 personas mayores de 100 años explica un problema: se están quedando sin conductores, literalmente
Que Japón tenga 100.000 personas mayores de 100 años explica un problema: se están quedando sin conductores, literalmente