En Lourdes, en el tercer día de su visita a Francia, el papa León XIV dedicó casi dos horas el domingo a una reunión privada con siete víctimas de abusos sexuales en la iglesia, quienes afirmaron haberse sentido "verdaderamente escuchadas". El papa también adoptó una postura firme sobre el tema de la muerte asistirda, declarando que "es imposible considerar que quitarse la vida sea algo normal" y abogando por el desarrollo continuo de los cuidados paliativos.