El Banco Mellat está sujeto a sanciones de Occidente desde hace varios años

Turquía revocó la licencia del Banco Mellat de Irán, una entidad financiera semiprivada sujeta a sanciones occidentales desde hace años, según informó el boletín oficial este sábado.

La decisión se anunció unas dos semanas después de que Washington impusiera sanciones a un banco turco por sus presuntos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán, aunque no quedó claro de inmediato si ambos asuntos están relacionados.

La medida responde a una resolución del regulador bancario turco sobre el banco con sede en Teherán, que brinda apoyo financiero al régimen iraní y está sujeto a sanciones de Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido, según OpenSanctions, una base de datos de código abierto sobre entidades sancionadas. El régimen iraní es, además, el mayor accionista de la entidad.

Al revocar la licencia del Banco Mellat, el regulador turco citó el artículo 71b de la ley bancaria, que establece que “la continuidad operativa de la entidad representa una amenaza para los derechos de los depositantes y titulares de fondos de participación, y para la seguridad y estabilidad del sistema financiero”.

El Banco Mellat lleva años sujeto a sanciones occidentales por las acusaciones de que Teherán desarrollaba un arma atómica bajo la cobertura de un programa nuclear civil. Esas sanciones fueron levantadas como parte del histórico acuerdo de 2015 entre Irán y las potencias mundiales para limitar sus ambiciones nucleares. Sin embargo, Estados Unidos se retiró unilateralmente del pacto en mayo de 2018 y reimplantó duras sanciones económicas contra Irán. En 2019, el banco fue golpeado nuevamente por sanciones estadounidenses y del Golfo, tras ser identificado como una de las 25 entidades vinculadas a la Guardia Revolucionaria.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent (REUTERS/Annabelle Gordon)

Estados Unidos intensifica la presión

El 4 de septiembre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones al Golden Global Bank de Turquía por sus presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria, en el marco de una escalada de presión financiera sobre Irán. El banco de inversión turco negó las acusaciones.

Días después, Washington sancionó a 36 entidades, entre ellas tres empresas turcas de servicios aeroportuarios, por haber prestado asistencia a Mahan Air —aerolínea iraní acusada de apoyar a la Guardia Revolucionaria—. Tras esa medida, Mahan Air anunció esta semana la suspensión de todos sus vuelos a Turquía a partir del 21 de septiembre, a pedido de las autoridades de aviación turcas, según informó la agencia de noticias iraní ISNA. Las autoridades turcas no respondieron a una solicitud de comentarios.

Irán se encuentra en guerra desde finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una campaña de bombardeos sorpresa contra la república islámica. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que Washington estaba proclamando un “Día D económico” contra Irán y advirtió sobre graves consecuencias para los países que no se sumen a la campaña.

La decisión del regulador bancario turco se produce pocos días antes de que el presidente Recep Tayyip Erdogan tenga previsto reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al margen de la Asamblea General de la ONU, que comienza el martes en Nueva York.