En Soria, un pueblo está desbordado ante la petición de partidas de nacimiento por la Ley de Nietos

Con solo 55 personas empadronadas, Fuentestrún es uno de los pueblos más pequeños de Soria. Su ayuntamiento, en cambio, arrastra una montaña de expedientes: bisabuelos, tatarabuelos y partidas de nacimiento de mediados del siglo XIX, reclamadas desde el otro lado del Atlántico. El motivo es la Ley de Nietos, el procedimiento legal que desde 2022 permite recuperar la nacionalidad española a hijos y nietos de quienes se exiliaron durante y después de la Guerra Civil. Y con 177 votantes viviendo fuera, casi cuadruplica a los electores residentes.

Qué es la Ley de Nietos. La norma nació dentro de la Ley de Memoria Democrática de 2022 y da derecho a la nacionalidad española a tres perfiles: descendientes de españoles que se exiliaron por motivos ideológicos, políticos, religiosos o de orientación sexual y perdieron su nacionalidad; hijos de españolas que la perdieron al casarse con extranjeros antes de 1978; e hijos mayores de edad de quienes ya la recuperaron por la Ley de Memoria Histórica de 2007. Una instrucción ministerial posterior amplió el criterio de exilio a cualquiera que saliera de España entre julio de 1936 y diciembre de 1955, lo que multiplicó el universo de posibles solicitantes.

El cálculo inicial se quedó corto. Las estimaciones hablaban de cerca de un millón de personas con derecho a beneficiarse. La realidad, a estas alturas, va mucho más allá: 2,4 millones de solicitudes, 544.722 nacionalidades ya aprobadas y 306.000 personas inscritas como españolas a 31 de marzo de 2026. El plazo formal para pedirla cerró en octubre de 2025, pero el atasco de expedientes pendientes seguirá dando trabajo a los registros durante años.

Más votos fuera que vecinos dentro. Volvamos a Fuentestrún. Este pueblo de la comarca soriana del Moncayo, ronda los mil metros de altitud y tiene origen romano: por su término pasaba un ramal del Camino de Santiago, y todavía se conserva lo que pudo ser un hospital de peregrinos. Y de eso va este relato: de capacidades rurales y urgencias actuales.

A enero de 2026, el municipio sumaba 213 personas en su censo electoral: solo 39 residían en España, mientras 174 figuraban inscritas como residentes en el extranjero. Dicho de otro modo: hay más del triple de electores fuera que vecinos viviendo allí. Y no es una rareza aislada: España cuenta ya con 164 municipios donde residen más electores en el extranjero que en sus propias calles, 78 de ellos en Castilla y León.

La gran transformación demográfica de España: el sorprendente gráfico que resume 35 años de migración
La gran transformación demográfica de España: el sorprendente gráfico que resume 35 años de migración