El consultor Enrique Erize mantiene su visión optimista sobre el mercado de granos y considera que el escenario internacional todavía tiene elementos para sostener los precios del maíz y la soja.
Pero, lejos de recomendar esperar a que sigan subiendo, plantea que el productor debe aprovechar las herramientas disponibles para asegurar rentabilidad sin resignar eventuales mejoras.
“Yo soy optimista. Ya podía decir ‘ya la pegué’, porque ya los precios subieron, pero sigo siendo optimista. Creo que la historia no terminó”, sostuvo el analista de Nóvitas.
Entre los factores que explican su mirada aparecen el clima en Estados Unidos, una relación entre producción y consumo que mantiene ajustados los stocks de algunos granos y, especialmente, una demanda mundial que sigue creciendo.
“Mi teoría de que la demanda está traccionando en forma violenta es cierta”, afirmó Erize, que destacó el crecimiento del consumo en el Sudeste Asiático y la importancia de países como India e Indonesia.
En maíz y trigo, observa que las reservas mundiales vienen cayendo pese a cosechas récord, lo que implica que el consumo está superando a la producción. En soja, el panorama es diferente porque los stocks globales son elevados, aunque Erize pone el foco en Estados Unidos: considera que un menor rendimiento respecto del previsto podría llevar a una situación mucho más ajustada para el país que marca la referencia de Chicago.
También hay factores de corto plazo que pueden generar movimientos bruscos. Las guerras en Medio Oriente y el mar Negro aportan una “prima bélica” a las cotizaciones, mientras que los fondos especulativos acumularon posiciones alcistas. “En cualquier momento los fondos dicen ‘tomo ganancias’ y te asustás porque se cae 10 dólares en un día el maíz. Eso va a pasar, puede pasar”, advirtió.
Por eso, para Erize, el desafío no pasa solamente por acertar hacia dónde irá el mercado, sino por manejar los tiempos. “Hoy lo que no se puede hacer es no hacer nada”, remarcó. Y recomendó utilizar opciones para establecer pisos de precios rentables y, al mismo tiempo, mantener abierta la posibilidad de capturar una eventual suba.
“Se pueden asegurar precios mínimos, capturar rentabilidad, asegurar su rentabilidad sin sacrificar la posibilidad de beneficiarse si los mercados siguen subiendo”, explicó.
Su recomendación concreta es utilizar puts para fijar un piso. Según ejemplificó, hoy sería posible asegurar un precio mínimo de 200 dólares para el maíz y de 340 dólares para la soja, manteniendo el derecho a beneficiarse si las cotizaciones continúan escalando.
Erize insiste en que el productor no debería confundir su optimismo de fondo con la posibilidad de una suba permanente. “Dentro de un mes los silos en Estados Unidos se van a llenar de maíz y soja. Por más que dentro de ocho meses los stocks se hayan ajustado, la foto es que los silos se van a llenar”, señaló.
De allí surge su principal consejo: aprovechar los precios actuales para cubrirse y no quedar expuesto a una eventual corrección. “¿Cómo le explicás a tus hijos que no hiciste cobertura cuando podías fijarte un precio mínimo de 200 dólares en el maíz o de 340 en la soja?”, planteó.
Para el consultor, el escenario de fondo sigue siendo alcista, pero exige actuar. “Hay que saber manejar los tiempos del mercado, pero respetando el mercado”, resumió.




